Alfredo Aguilar da su versión tras la expulsión por un gesto obsceno

El portero del Sportivo Luqueño Alfredo Aguilar se acerca al árbitro David Ojeda para pedir una explicación del porqué le exhibieron la tarjeta roja directa.
El portero del Sportivo Luqueño Alfredo Aguilar se acerca al árbitro David Ojeda para pedir una explicación del porqué le exhibieron la tarjeta roja directa.

La derrota de Sportivo Luqueño ante Cerro Porteño dejó una de las imágenes más insólitas en lo que va del certamen. El experimentado portero auriazul, Alfredo Aguilar, vio la tarjeta roja directa tras realizar un gesto obsceno —mostrando el dedo del medio— al delantero azulgrana Cecilio Domínguez, cuando este se disponía a ejecutar un tiro de esquina.

En comunicacíón con el Cardinal Deportivo, el guardameta no ocultó su frustración por la determinación arbitral y la naturaleza de su reacción. Al ser consultado sobre el sentimiento que le dejó la jugada, Aguilar fue tajante. “Me amarga lo que me pasó realmente, estupidez lo que me pasó ya otra vez”.

Sobre su descargo personal y la falta de intención de generar un conflicto mayor, el arquero explicó: “Cuando sos tipo jodón y hablas con todo el mundo jodés con todo el mundo, en el momento se te pasan boludeces por la cabeza y las haces. A veces no sabes las consecuencias; es todo un tema. Además, yo no tuve problemas con nadie ayer. Incluso Cecilio no se dio cuenta de lo que pasó, pero el VAR vio que saqué el dedo y me expulsaron. Una cosa de locos lo que me pasó. Me da rabia porque me perjudica a mí y al equipo; ahora tengo que cumplir tres partidos de suspensión por ser el capitán y por tratarse de una roja directa”.

El desconocimiento del reglamento

Uno de los puntos más llamativos fue la confesión de “Santaní” sobre las sanciones que acarrea un gesto de este tipo en el fútbol moderno, donde la tecnología no deja pasar detalles de conducta. “La verdad es que no. Te mentiría si dijera que si sé, porque en realidad no conocía ese reglamento. Hay otras cosas que sí entiendo, obviamente, pero esto me parece una tontería. Para mí es algo insignificante en comparación con lo que sería una discusión, un empujón al rival o a un compañero. La verdad es que ni sabía que eso se sancionaba, ni lo pensé en ese momento”.

El relato de la jugada: ¿Cómo ocurrió?

Aguilar detalló paso a paso el momento de la fricción con Domínguez, asegurando que se trató de un impulso del momento mientras intentaba evitar que el Ciclón jugara rápido el córner: “La pelota me quedó al lado y la agarré; tenía en la mano, obviamente. Justamente en ese momento también un compañero se cayó (Giovanni Bogado). Yo normalmente trato de asegurar la pelota para que no nos jueguen rápido, porque ya nos pasó en partidos anteriores, no sé si contra Olimpia, que nos sacaron rápido un córner y casi nos marcan. Yo tenía la pelota en la mano y él pasó frente a mí; ahí le hablé a Cecilio. Le pregunté si era córner, pero Cecilio no hablaba, habla poco. Él se iba y yo agarré la pelota y se la tiré, porque él seguía sin la pelota. Le tiré para que cobre el córner y se fue por su espalda. Por costumbre tenía el brazo extendido y ahí se me escapó el tema del dedo del medio. Creo que eso lo vio el línea e informó al VAR o al árbitro. La verdad es que por culpa de eso me expulsaron. Se me salió en el momento. A veces uno hace cosas sin darse cuenta de lo que puede pasar”.

La versión de Cecilio: “Yo nunca vi nada”

Por su parte, el atacante de Cerro Porteño, Cecilio Domínguez, se mostró sorprendido por la secuencia, confirmando que en ningún momento percibió la ofensa de su colega hasta que intervino la terna arbitral. “Realmente yo sentí un pelotazo, no sé si me tiró la pelota a propósito, pero como es un conocido, pensé que estaba caliente por el partido y no le di importancia. Cuando llegué para el córner, el línea me preguntó: ‘¿Qué te hizo el arquero?’. Yo le dije: ‘¿Quién?’, porque no entendía qué estaba pasando”.

Cecilio relató la confusión que se vivió en el campo mientras el juez principal revisaba la pantalla: “Después revisaron el VAR y volví a preguntarle al línea, pero no me quiso decir. Vinieron todos encima de mí y yo seguía sin entender. Luego, el árbitro se acercó y me hizo la señal de un gesto obsceno, pero yo nunca vi nada. Realmente no sé qué decir al respecto”.