"Hubiera sido mejor si la meta hubiera estado 150 metros más cerca. En realidad, solo supe que todo había terminado cuando vi pasar la rueda de Ganna. Estaba agonizando al final y ya no podía reaccionar. Nunca miré hacia atrás y solo supe que todo había terminado cuando vi pasar a Ganna", explicó en meta Van Aert.
El ídolo local rompió la carrera de lejos, compartió escapada con dos corredores y finalmente lo intentó en solitario.
"Tuve buenos compañeros de fuga con Grégoire y Larsen, pero sentía que yo era el mejor y que la velocidad estaba disminuyendo. También escuché por la radio que la presión desde atrás aumentaba, así que simplemente pasé al ataque. Siempre creí que podía ganar, incluso hasta la última curva. Por eso no miré hacia atrás ni un solo instante", detalló.
Van Aert se sintió "preparado" para la gran batalla del próximo domingo en el Tour de Flandes.
