Estaba a punto de cumplirse la primera media hora de partido y James vio recompensado el esfuerzo que había desempeñado hasta el momento. Entonó un “¡toma, vamos!” en la celebración, mirando hacia sus compañeros para contaminarlos de fuerza y ganas.
El guardameta uruguayo Muslera lo miraba con cara de resignación. Era imposible evitar que aquella belleza de gol tocase la red de la portería. Fue lo más precioso que se ha visto en el presente Mundial hasta la fecha.
El jugador del Mónaco, a sus 22 años, está llamado a ser el líder de los colombianos, que sueñan con ganar en Brasil el primer Mundial de su historia. En cuartos se cruzarán con el Brasil de Neymar. James ya ha sido elegido hombre del partido en tres de los cuatro que ha disputado en Brasil 2014 y, si Colombia sigue fuerte, podría recoger el testigo de Diego Forlán, mejor jugador en el 2010. (EFE).