Con 37 años, Eman Ahmed Abd El Aty pesaba media tonelada al llegar a Bombay en febrero pasado. La mujer sufre de elefantiasis, una patología que provoca el hinchazón de los miembros y otras partes del cuerpo.
Eman, confinada hasta entonces en la cama, fue sometida a una operación quirúrgica en marzo. Gracias a ello, y a un régimen alimentario líquido, perdió 323 kilos en tres meses.
Debido a su peso, la mujer padece de diabetes, hipertensión e insomnio. Es incapaz de hablar correctamente, y está parcialmente paralizada.
En Abu Dabi seguirá un tratamiento de fisioterapia de un año en el hospital VPS Burjeel, anunció su equipo médico.
La mujer tuvo muchas dificultades para llegar a India a causa de su débil estado de salud y porque las compañías aéreas no querían aceptarla.
Finalmente pudo volar con un avión especialmente equipado con médicos y alta tecnología.