El detalle importante en estas cocinas es realizar una pequeña capacitación, ya que manejar la potencia y los tiempos es muy importante, porque de no conocerlos las comidas pueden quemarse con facilidad.
No hay comidas que no podamos cocinar en este tipo de cocinas, solo se tienen limitadas algunas técnicas culinarias como el flambeado o el braseado. Podemos hervir, guisar, freír, blanquear, todo lo que se nos ocurra puede ser cocinado sobre esta hornalla.
Es absolutamente segura. Esta cocina detecta si hay recipientes sobre ella y solo así se activa; en caso de no colocar recipientes sobre ella, no funciona. Al contacto con la piel no reacciona, solo se activa con ciertos metales como hierro, acero inoxidable o enlozados.
En una cocina a inducción de 1.800 vatios todos los tiempos de cocción se reducen prácticamente a la mitad, por lo tanto los gastos se reducen aproximadamente a un 40%. El consumo en electricidad es de unos G. 20.000 al mes.
Otra gran cualidad es su fácil transporte, es pequeña y se la ubica cómodamente en cualquier lugar.