Colección Privada de Navarro Correas, un verdadero clásico

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Un wine lover con buena memoria podrá recordar cómo era la presencia de las diversas marcas de vinos en las góndolas locales. No había tantas como hoy, es verdad. Pero una de ellas tenía un peso específico muy importante en cuanto a calidad, prestigio y cantidad: Navarro Correas, que con su línea Colección Privada bautizó los paladares de una innumerable cantidad de amantes del vino.

Colección Privada de la cepa Pinot Noir.
Colección Privada de la cepa Pinot Noir.

Hoy, mucho tiempo después, se mantiene inalterable la vigencia tanto de Navarro Correas como de Colección Privada. Por ello, no sorprende que el vino elegido para ser distribuido en el presente mes mediante la colección “El ABC del Vino” sea precisamente un Colección Privada, en este caso de la cepa Pinot Noir.

Para conocer más de este vino, y de ese modo poder disfrutarlo mejor, vale contar algo de su historia, que se remonta al año de 1798, cuando don Juan de Dios Correas planta las primeras vides al pie de la Cordillera de los Andes, en Mendoza, Argentina.

Desde mediados del Siglo XIX y por más de cien años, la familia Correas perfeccionó el cultivo de la vid y vendió sus uvas y vinos a productores de la región. Pero en 1974, don Edmundo Navarro Correas, descendiente de aquel pionero, decidió que era momento de producir vinos bajo su propio nombre. Desde ese instante, la marca Navarro Correas fue ganando prestigio y sus vinos lograron fama y reconocimiento.

Es elaborado íntegramente con uvas Pinot Noir cultivadas en Mendoza, puntualmente en los distritos de Perdriel y Agrelo (departamento de Luján de Cuyo), departamento de Tunuyán (en la región de Valle de Uco) y el distrito de Barrancas (departamento de Maipú). Los viñedos se encuentran ubicados a altitudes que oscilan entre los 650 y los 1060 metros sobre el nivel del mar, permitiendo de ese modo obtener vinos con perfiles diferentes que luego serán ensamblados por el equipo de enología, logrando de ese modo el mejor vino posible.

Desde lo sensorial, este Colección Privada enamora debido a que se pueden percibir las características típicas de la variedad. Presenta muy buena intensidad aromática, con claras notas a cerezas, moras y ligeros toques especiados. En boca es seco, de muy fresca acidez, taninos ligeros y cuerpo medio, con un final largo y muy agradable, donde destacan los sabores frutales.

Sin dudas será un gran compañero de comidas sin tanta intensidad de sabor, como por ejemplo un risotto de hongos, algunas sopas e incluso sushi. Un tip interesante: por su bajo nivel de taninos, podrá acompañar pescados de mar y hasta mariscos. Por otro lado, se puede bajar su temperatura de servicio como si fuera un vino rosado, es decir entre 12 y 14 grados. ¡Un verdadero comodín!

En suma, la oportunidad perfecta para redescubrir un clásico.

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