Cuidado con el sarampión

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Las autoridades sanitarias insisten a la población a vacunarse contra el sarampión temiendo las consecuencias que esta enfermedad puede causar, ya que es de fácil contagio. Recordemos cuáles son sus síntomas y cómo podemos evitarla. Cuidando nuestra salud, atendemos también la de los demás.

¿Qué nos cuenta la OMS? 

La Organización Mundial de la Salud nos cuenta que el sarampión es causado por un virus y, normalmente, se suele transmitir a través del contacto directo y del aire. El virus infecta el tracto respiratorio y se extiende al resto del organismo. Se trata de una enfermedad humana que no afecta a los animales.

¿Cómo se manifiesta?

• El primer signo del sarampión suele ser la fiebre alta. En los primeros días, el paciente puede presentar rinorrea, tos, ojos llorosos y rojos, y pequeñas manchas blancas en la cara interna de las mejillas.

• Luego de unos días aparecen unas erupciones, generalmente en el rostro y la parte superior del cuello, que se extiende en unos tres días, acabando por afectar a las manos y pies. Después de cinco a seis días desaparecen. 

• Quienes se recuperan del sarampión se vuelven inmunes de por vida.

¿Cómo prevenirla?

Existe una vacuna segura y eficaz para prevenirla. 

Sin vacuna puedes enfermarte y las complicaciones pueden ser graves, como la neumonía (infección de los pulmones) y encefalitis (inflamación del cerebro), que presentan riesgos de muerte.

Fuente: OMS, Centro de prensa, Sarampión, enero 2018, OMS | Sarampión

www.who.int/topics/measles/es/