¡Hola, amigo de El ABC Escolar! Me siento muy contento de poder seguir siendo parte de tu año escolar desde estas páginas. Nuestro deseo es acompañarte en tu proceso de aprendizaje, pero no con respuestas, sino antes queremos plantear preguntas, aquellas que nos surgen de las realidades que vemos y vivimos en el día a día, o las que nos impactan por su trascendencia o ferocidad. Nos proponemos ir recorriendo contigo aquellos temas que son importantes, pero no desde una mirada teórica, sino vista en la práctica, planteando preguntas y propuestas para llevarlos a la propia vida.
En esta ocasión deseo compartirles un poco de mi experiencia de vacaciones. Tuve la oportunidad de viajar mucho por el interior de nuestro país. A mi familia y a mí nos gusta conocer lo nuestro, porque creemos que solo se puede querer y valorar aquello que se conoce realmente.
Vimos hermosos pueblitos, de esos que parecen de postal, con sus casitas, patios amplios y sus animalitos de corral como parte del paisaje. Hay realmente cosas hermosas, el verde de nuestros campos es muy bello. Pero uno no puede quedarse solo con las cosas bonitas, no se puede dejar de ver la profunda pobreza en la que viven tantas personas.
A mí me genera especial dolor ver a niños y niñas que no solo no poseen nada, sino que tienen una mirada triste y un aspecto enfermizo.
¿Cómo es posible esto en un país tan rico en recursos naturales?, le pregunté a mi papá. Él me explicó que el problema está en la falta de justicia social. Me dijo que justicia tiene que ver con equidad, es decir, que el ser humano solo por su condición de serlo tiene el derecho igualitario de acceder a las mismas oportunidades para su crecimiento y desarrollo, sin importar de qué sexo sea, sin distinción de edad, etnia, religión, cultura o discapacidad. El ser humano tiene dignidad y sus derechos como tal son innegociables, en el sentido de que no se puede cambiarlo por nada.
Lo de social se refiere a la condición de toda persona que necesita vivir y desarrollarse en sociedad. Es decir, todas las personas adultas tienen el derecho a un empleo y trabajo digno; todos tienen derecho a acceder al bienestar social mediante el goce de los servicios básicos de la vivienda, salud y educación. Tanto hombres como mujeres tienen los mismos derechos y se les debe garantizar las mimas oportunidades para su educación y desarrollo profesional.
También me explicó que el problema de falta de justicia social pasa por muchos factores, pero la responsabilidad principal la tiene el gobierno de un país, que debe administrar los recursos de modo a asegurar esa equidad para todos y le corresponde a la justicia destinar mayores recursos para aquellos sectores de la población menos favorecidos, ya sea por la falta de infraestructura, oportunidades de trabajo o educación. Esas personas deben ser las primeras en ser atendidas por el Estado.
Pero casi siempre el criterio de cómo se destinan los recursos no son los de promover la justicia social, sino el de favorecer a los socios políticos que han de asegurar que los que están en el poder sigan ahí, beneficiándose, sin importar que miles y miles de compatriotas sigan en sus necesidades.
Actividades
1. Lee atentamente el texto y procura escribir tu propia definición de justicia social. 2. Responde. a.¿Cuáles son las situaciones de falta de justicia social que conoces en tu comunidad? b.¿Qué podemos hacer los ciudadanos para que haya más justicia social en nuestras comunidades?
