“Descuida, yo te cuido”

Tan repulsiva como es atrapante, este filme es un mordaz retrato del capitalismo como un juego de villanos con los inocentes relegados a fichas de cambio o daño colateral. Rosamund Pike brilla con la oportunidad de interpretar una vez más a un ser de pura determinación y cero escrúpulos.

Rosamund Pike en "Descuida, yo te cuido".
Rosamund Pike en "Descuida, yo te cuido".Seacia Pavao

Descuida, yo te cuido no es, por la mayor parte de su duración, una experiencia placentera, y en los momentos en los que se permite algo de catársis viene con la sensación de culpa que acompaña el celebrar que una persona horrible esté sufriendo las consecuencias de sus actos a manos de otras personas horribles.

Es un filme intencionalmente amargo, que toma el lenguaje del cine sobre antihéroes criminales y lo aplica a protagonistas sin posibilidad de redención, y aunque no es del todo exitosa en la forma en que cristaliza sus ideas, es una interesante exploración de un sistema económico y legal completamente roto y torcido, y una inesperada oportunidad de mirar hacia adentro e interrogar la forma en que nos relacionamos con los personajes de las películas que vemos.

Marla Grayson (Rosamund Pike) es un monstruo que se gana la vida convenciendo buscando a personas ancianas con dinero y convenciendo a la Justicia – por medio de diagnósticos falsos de una doctora cómplice - de que estas personas no pueden cuidarse solas, por lo que ella acaba siendo asignada su tutora legal, ganando control total de sus finanzas, sus bienes y su libertad, encerrándolas en un hogar para ancianos – cuyo director también está metido en el esquema corrupto – y liquidando sus bienes para meterse los fondos en el bolsillo.

Con su trama centrada en crímenes de “guante blanco” parasitarios que son insólitamente permitidos por un sistema judicial inútil y/o corrupto, y la narración en “off” hecha por la propia Marla, la película recuerda mucho a varios otros filmes pero en particular a El lobo de Wall Street, la electrizante denuncia de Martin Scorsese a los caricaturescos excesos del sistema capitalista.

La diferencia es que El lobo de Wall Street se mueve como una topadora con motores de avión, a un ritmo frenético y confiado que atropella al espectador con toda la fuerza del exceso obsceno de sus acontecimientos gracias a la siempre quirúrgica dirección de Scorsese, la mejor actuación de toda la carrera de Leonardo DiCaprio y la propulsiva edición de la legendaria Thelma Schoonmaker. En contraste, Descuida no tiene el mismo impulso y se mueve de forma un poco más torpe sobre la delgada línea que separa el tono de irreverencia de la película, su fascinación con el personaje de Marla y la crítica social que el guión trata de hacer.

El filme tiene claro que Marla es una villana, y cuando ella y su novia Fran (Eiza González) acaban en la mira de un peligroso mafioso (Peter Dinklage) tras elegir a la mujer equivocada para una de sus estafas legales, el filme se regodea en lo que básicamente es una guerra entre villanos.

Pero el problema es que el guion del director J Blakeson nunca explora en demasiada profundidad a Marla. Hace un muy buen trabajo en definir quién es Marla, una persona que está dispuesta a hacerlo todo por poder y dinero, y Pike es lógicamente excelente a la hora de monologar sobre cómo es una leona y no un cordero como los ancianos inocentes que se devora.

Es válido opinar que la razón por la que Marla es como es no importa, que es simplemente el producto lógico de un sistema económico que premia al inescrupuloso y castiga al honesto, pero un poco más de profundidad en el por qué hubiera sido bienvenido.

Lo más triste del filme es que parece encaminarse hacia un final verdaderamente atrevido y desafiante, pero acaba reculando literalmente en el último momento posible.

Aún así, Blakeson logra que la película sea constantemente atrapante, aún cuando la mayor parte del tiempo uno la pasa deseando que la protagonista sea atrapada, y el trabajo de Rosamund Pike, que vuelve a exhibir esa energía de amenaza latente que le valió tanto aplauso en Perdida, es intachable, como lo es la labor del gran Peter Dinklage como un criminal genuinamente aterrador.

Descuida, yo te cuido es imperfecta pero atrapante, y bien vale la pena para un par de horas de indignación y suspenso.

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DESCUIDA, YO TE CUIDO (I Care a Lot)

Dirigida por J Blakeson

Escrita por J Blakeson

Producida por J Blakeson, Michael Heimler y Teddy Schwarzman

Edición por Mark Eckserley

Dirección de fotografía por Doug Emmett

Banda sonora compuesta por Marc Canham

Elenco: Rosamund Pike, Peter Dinklage, Eiza González, Dianne Wiest, Chris Messina, Isiah Whitlock Jr., Alicia Witt, Macon Blair, Damian Young, Nicholas Logan

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