El acuerdo fue suscrito en Washington por la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, y el secretario de Estado adjunto de Estados Unidos, Christopher Landau.
Según el Gobierno ecuatoriano, esta firma constituye un paso inicial hacia una posible negociación de un acuerdo bilateral en el marco de la Ley de Energía Atómica de Estados Unidos.
En este caso, el memorando establece un marco general de cooperación para el "intercambio de información, la asistencia técnica y el fortalecimiento de capacidades" en ámbitos como infraestructura nuclear, seguridad nuclear, protección radiológica y formación de talento humano especializado.
La Cancillería señaló que este instrumento permitirá a Ecuador avanzar hacia una matriz energética más resiliente, diversificada y sostenible.
Además, indicó que el acuerdo refuerza el posicionamiento del país como un Estado comprometido con los principios del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y con el uso pacífico de la energía nuclear.
