Trump realizó hoy mismo la amenaza en dos entrevistas separadas con la aparente intención de incrementar la presión sobre sus aliados para que ayuden a desbloquear el estrecho de Ormuz, una solicitud ignorada hasta el momento por socios de la OTAN, varios de los cuales (como España) han prohibido al Pentágono usar sus bases o su espacio aéreo para atacar a Irán.
El magnate neoyorquino lanzó esta advertencia mientras empieza a dar señales de querer poner fin al conflicto iniciado junto a Israel con la ofensiva del 28 de febrero y que se le ha girado en contra por las consecuencias económicas catastróficas que puede tener el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, por donde transitan parte importante del petróleo y el gas que se exporta en el mundo.
Trump tiene previsto pronunciar hoy a las 21:00 hora de Washington (1:00 GMT) un discurso televisado a la nación, una alocución que algunos medios apuntan que buscará subrayar los éxitos de la campaña militar estadounidense contra la república islámica e insistir en la idea de que Washington quiere darla por terminada en un plazo de dos a tres semanas, como ya sugirió el presidente en una entrevista concedida el martes.
Desde que el republicano retornó al poder en enero de 2025 él y Rutte se han reunido en al menos cinco ocasiones, tres en la Casa Blanca, una durante la cumbre de la OTAN en La Haya el año pasado, y la última, en el Foro de Davos en enero.
Algunos en el seno de la OTAN han criticado el perfil excesivamente complaciente que Rutte ha mostrado con Trump, que ha criticado repetidamente a la Alianza, mientras que otras voces han destacado que ha sido precisamente el tono del ex primer ministro neerlandés el que ha logrado apaciguar en gran medida al dirigente estadounidense.
