El número de nacimientos en República Checa cayó en 2025 a su mínimo en 240 años

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Viena, 3 abr (EFE).- República Checa registró en 2025 alrededor de 77.600 nacimientos, la cifra más baja desde que en 1785 empezó a registrarse este dato y un 30 % menos que cuatro años antes, una evolución que se explica, entre otros factores, en la incertidumbre provocada por las crisis de la Covid, Ucrania y la inflación.

"El deseo de superación personal y las dificultades económicas desincentivan a muchos jóvenes checos a formar una familia, pues tener un hijo implica no solo un alto costo económico, sino también una gran responsabilidad", comenta la demógrafa Eva Waldaufová, en declaraciones a Radio Praga.

Por ello, muchos priorizan completar sus estudios y consolidar su carrera antes de pensar en la maternidad o paternidad, señala esta experta de la Universidad Carolina de Praga.

Además, los expertos destacan dos factores clave: la disminución de la fertilidad femenina, que se traduce en una caída desde 1,83 hijos por mujer a 1,28 en los últimos cuatro años, y un menor número de mujeres en "edad reproductiva", según comenta Tomás Kostelecky, demógrafo en el Instituto de Sociología de la Academia Checa de Ciencias.

Este experto señala que en Chequia hay alrededor de 70.000 mujeres de 35 años frente a 50.000 de 25, y alerta de que el bajo número de nacimientos refleja el pronunciado descenso en el número de potenciales madres.

Además, la edad media de las madres primerizas subió en 2025 a casi 29,2 años.

Según la Unión Europea, una población estable requiere al menos 2,1 hijos por mujer.

A pesar del descenso natural demográfico —con más fallecimientos que nacimientos—, la población checa sigue creciendo lentamente, acercándose a los 11 millones, debido a la migración extranjera, sobre todo desde Ucrania y Eslovaquia.

Casi uno de cada diez niños nacidos en la República Checa el año pasado era hijo de extranjeros, aunque los expertos aseguran que la migración no contribuye singificativamente a resolver el problema demográfico, pues muchos de los inmigrantes son eslovacos y ucranianos, que tienden a tener menos hijos incluso que los checos.