"La economía francesa (…) se va a hundir porque Lecornu prepara una nueva pira de recortes drásticos que va a agravar todos los males. No nos pidan no sé qué benevolencia hacia él. Una vez más, lo censuraremos", adelantó el candidato de LFI durante el discurso de clausura de la universidad de verano de su partido, desde Châteauneuf-sur-Isère (en el departamento de Drôme, sur).
La esperada censura de LFI, que sucede sin ni siquiera conocerse el plan presupuestario del Ejecutivo, complica, como se preveía, la ecuación del primer ministro para sacar adelante las cuentas de 2027.
El gobernante publicó este mismo sábado una carta en la que advertía a los parlamentarios de los riesgos financieros que correría Francia sin un presupuesto.
Además de LFI -tercer grupo en número de diputados-, se espera que la ultraderecha de Marine Le Pen, primer grupo, también vete al Gobierno.
Por ello, la opción más probable -y de la que ya se sirvió el Ejecutivo para aprobar las cuentas de este año- es al menos una abstención del Partido Socialista (PS), cuarto grupo en número de diputados.
Mélenchon, al que los sondeos han dado en torno a un 15 % de apoyo en la primera vuelta, por delante del resto de posibles candidatos del arco progresista, consideró que la victoria "es posible" en 2027, en el que sería su cuarto intento en unas presidenciales, y aseguró que su partido está "preparado".
Criticado por sus detractores -muchos de ellos en la izquierda moderada- debido a posiciones consideradas euroescépticas y tildadas de antisemitas, Mélenchon, de 75 años, dijo que tenderá la mano "no únicamente" a los "amigos políticos" de LFI, a pesar de las virulentas críticas que suele lanzar al PS, fuerza a la que perteneció y con la que llegó a ser ministro en los años 2000.
A falta de que los socialistas se definan, la figura de la socialdemocracia que tiene hasta ahora más apoyos, según los sondeos, es el eurodiputado Raphaël Glucksmann, fundador del micropartido Place Publique.
Aliado con el PS, obtuvo casi un 14 % de los votos en las europeas de 2024, un porcentaje muy celebrado entonces por los progresistas moderados. Los sondeos le auguran ahora un apoyo menor (entre el 10 y el 11 %) en la primera vuelta de las presidenciales de 2027.
Glucksmann, enfrentado a Mélenchon, dará esta noche una entrevista en un telediario de máxima audiencia, el de TF1, probablemente para anunciar su deseo de ser aspirante al Elíseo, aunque, en principio, tras unas primarias organizadas por el PS.
En el campo del centroderecha también reina la división. Sus dos principales candidatos en liza, Édouard Philippe y Gabriel Attal (dos ex primeros ministros del presidente Emmanuel Macron), corren el riesgo de neutralizarse.
En todo caso, las encuestas siguen dando por sentado que Marine Le Pen liderará en la primera vuelta, con al menos un tercio de los votos.
De acuerdo con estos mismos estudios, la segunda vuelta estaría más abierta, dependiendo del rival de Le Pen -sería favorita ante Mélenchon y estaría muy ajustado frente a Philippe-.
