El principal proveedor de la red, Ariel Fernández-Alonso, aseguró que recibía entre 50 y 60 kilogramos de cocaína cada 15 días, según la Fiscalía, y los agentes interceptaron uno de esos envíos cuando él y sus socios desmontaban un cargamento con más de 40 kilogramos.
"Desde febrero de 2025, los fiscales estatales casi han duplicado las penas de prisión para los narcotraficantes", escribió en X el fiscal general de Florida, el republicano James Uthmeier, cuya oficina cifró el aumento en un 83 %, con condenas que suman 1.359 años.
Los arrestos se produjeron durante el fin de semana en más de 20 registros de viviendas en los condados de Palm Beach, St. Lucie y Broward, en la costa atlántica al norte de Miami, donde los agentes incautaron al menos 45 kilogramos de cocaína y pastillas de oxicodona y fentanilo.
Todos los acusados identificados están bajo custodia y la Fiscalía prevé más detenciones, mientras la Oficina del Alguacil de Palm Beach, que dirigió la investigación, termina el recuento de la droga y de los arrestos.
Fernández-Alonso y otros tres acusados se enfrentan a una pena mínima obligatoria de 15 años de prisión por tráfico de drogas, y a otros detenidos se les imputa conspiración para cometer crimen organizado.
La investigación comenzó en marzo, cuando la actividad en redes sociales llevó a los agentes antidrogas del alguacil hasta un distribuidor local, y las compras encubiertas y la vigilancia destaparon una red que se abastecía de Fernández-Alonso y sus socios.
"Las familias de Florida merecen calles seguras, libres de estas sustancias mortales, y haremos que cada miembro de esta organización rinda cuentas", afirmó Uthmeier en el comunicado.
