Desde el Gobierno Central la respuesta se limita principalmente a reuniones de coordinación, con escasas acciones concretas para fortalecer la capacidad de respuesta de las localidades más vulnerables.
Puerto Antequera, distrito ubicado a orillas del río Paraguay y a unos 15 kilómetros de San Pedro de Ycuamandyyú, figura entre las comunidades con mayor nivel de exposición ante eventuales inundaciones.
Además de la zona urbana, las compañías Poroto y Monte Alto, asentadas junto a los ríos Jejuí y Paraguay, así como el barrio Sagrada Familia, conocido popularmente como Zanja León, se encuentran entre los sectores más propensos a sufrir los efectos de las crecidas.
La iniciativa de preparación surgió desde la Iglesia Católica, que convocó a autoridades locales, organizaciones y referentes comunitarios para conformar un espacio de coordinación y planificación ante las intensas lluvias y posibles desbordes de cauces hídricos. El objetivo es fortalecer la prevención y reducir riesgos para las familias asentadas en zonas vulnerables.
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Tras las informaciones compartidas durante los encuentros y las visitas de autoridades nacionales, los pobladores del barrio Sagrada Familia impulsaron una gran minga ambiental como medida preventiva, enfocada en la limpieza de cunetas, cauces y sectores críticos para facilitar el escurrimiento del agua.
A comienzos de este mes, vecinos, autoridades municipales y representantes de la Iglesia desarrollaron una jornada comunitaria de limpieza como parte de las acciones preventivas ante la inminente llegada del fenómeno climático. Los trabajos permitieron despejar canales y zonas donde habitualmente se acumula agua, reduciendo riesgos ante eventuales precipitaciones intensas.
La actividad culminó con resultados positivos, dejando completamente limpio el barrio y demostrando la importancia de la organización comunitaria para enfrentar situaciones de emergencia. Los participantes destacaron que la prevención y el trabajo conjunto son fundamentales para minimizar daños cuando se registran eventos climáticos adversos.
Mientras tanto, en ciudades como Antequera, San Pedro de Ycuamandyyú y Santa Rosa del Aguaray también se realizaron reuniones encabezadas por representantes de la Secretaría de Emergencia Nacional. Sin embargo, referentes comunitarios consideran insuficientes las acciones emprendidas hasta el momento y reclaman medidas concretas para enfrentar un eventual escenario de inundaciones.
Entre las principales necesidades mencionan la provisión de embarcaciones, equipos de rescate y asistencia para bomberos voluntarios y efectivos policiales de las comunidades ribereñas, además de una articulación con el Ministerio de Salud para garantizar la atención sanitaria y la habilitación de albergues seguros para familias que deban ser evacuadas.
Los pobladores sostienen que el tiempo de las reuniones debe dar paso a las acciones y advierten que, si las previsiones climáticas se cumplen, las comunidades asentadas a orillas de los ríos Paraguay y Jejuí volverán a enfrentar una de las pruebas más difíciles de los últimos años.
