Iglesia toma iniciativa en Puerto Antequera para preparar a la comunidad para el fenómeno El Niño

Puerto Antequera se convierte en uno de los primeros distritos donde la propia Iglesia impulsa la organización comunitaria
Puerto Antequera se convierte en uno de los primeros distritos donde la propia Iglesia impulsa la organización comunitaria para hacer frente al fenómeno El Niño.Omar Acosta

Ante la falta de respuestas de las instituciones del Estado, el sacerdote Seferino Santacruz lideró una convocatoria desde la parroquia local, reuniendo a autoridades, organizaciones y referentes comunitarios con el objetivo de conformar un espacio de coordinación para hacer frente a los posibles efectos de las intensas lluvias y las crecidas de los cauces hídricos en la localidad de Puerto Antequera.

La reunión permitió avanzar en la conformación de un consejo comunitario que tendrá la misión de evaluar riesgos, planificar medidas preventivas y coordinar acciones para reducir el impacto que podría generar el fenómeno climático en la zona ribereña de la ciudad de Puerto Antequera.

Mientras tanto, las comunidades cuestionan la falta de un plan de acción concreto por parte del Gobierno Nacional. La incertidumbre aumenta entre las familias que dependen de la pesca, las olerías y otras actividades económicas directamente vinculadas al comportamiento del río Paraguay.

Si bien la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) anunció medidas preventivas para otras regiones del país, en San Pedro todavía no se observan acciones concretas de preparación. A nivel nacional se mencionan trabajos de limpieza de cauces, coordinación con municipios y habilitación de albergues temporales, pero esas iniciativas aún no se reflejan en el segundo departamento.

San Pedro es uno de los departamentos con mayor vulnerabilidad ante inundaciones debido a su extensa red hidrográfica.

El río Aguaraymí afecta periódicamente a los distritos de Tacuatí, Nueva Germania, Santa Rosa del Aguaray, San Pablo y San Pedro de Ycuamandyyú. Cuando su caudal aumenta, más de 600 trabajadores de las olerías instaladas en sus márgenes ven amenazadas sus fuentes de ingreso.

El río Jejuí también representa un riesgo permanente para las comunidades ribereñas, especialmente en San Pedro de Ycuamandyyú. A ello se suman los ríos Aguaray Guazú, Verde e Ypané, además de numerosos arroyos y humedales que, durante las lluvias intensas, provocan anegamientos y aislamiento de poblaciones.

En Puerto Antequera, los humedales del Yetyty y la cercanía con el río Paraguay incrementan considerablemente la vulnerabilidad del distrito.

La economía local depende en gran medida de la pesca, la actividad portuaria y la operación de silos privados desde donde se exportan granos, por lo que una crecida importante también tendría un fuerte impacto económico.

El deterioro de los caminos rurales y de varias rutas pavimentadas agrava aún más el escenario. Las precipitaciones intensas podrían dejar aisladas a numerosas comunidades, dificultando el acceso a alimentos, atención médica, asistencia humanitaria y el traslado de la producción.

Hasta el momento, las acciones preventivas en San Pedro siguen siendo limitadas. Uno de los pocos antecedentes recientes fue la conformación de una comisión de emergencia impulsada por la Municipalidad de San Pedro de Ycuamandyyú, aunque sin recursos económicos ni un plan operativo definido.