La revisión, edición y adaptación de los criticados libros del programa de Educación de la Afectividad y la Sexualidad en las Escuelas (EASE), que el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), entregó masivamente a las familias, estuvo a cargo del polémico exviceministro de Culto y exministro de Cultura Fernando Griffith, de profesión bioquímico.
Pese a su formación en el ámbito de las ciencias biológicas, el trabajo de revisión de Griffth “dejó pasar” afirmaciones categóricas hoy rebatidas por especialistas independientes y técnicos del Ministerio de Salud Pública (MSP) y del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (MINNA). Por ejemplo, la teoría del “cerebro multitarea” en las niñas o la justificación del trabajo doméstico desde roles biológicos y con enfoques excluyentes, todos en los textos de secundaria que le tocó “adaptar”.
Ante la circulación de estos contenidos, organizaciones civiles, colectivos de mujeres y expertas en educación no tardaron en alzar la voz. Los cuestionamientos apuntan a que los materiales editados por Griffith legitiman estereotipos de discriminación y vulneran los derechos de niñas y adolescentes. Desde la semana pasada, se multiplican las exigencias para que el ministro de Educación, Luis Ramírez, retire de manera inmediata estos materiales.
Los puntos más cuestionados a los libros de Ease del MEC:
- La teoría del “cerebro multitarea”: Textos que aseguran que las niñas poseen de forma innata un “cerebro multitarea” frente al de los varones.
- Roles de género y trabajo doméstico: Contenidos que justifican la división tradicional de las tareas del hogar basándose en supuestas predisposiciones biológicas.
- El estereotipo de vestimenta y la omisión sobre el varón: Inclusión de frases textuales en los manuales que aconsejan a las alumnas “ponerte guapa pero no provocativa”, criticadas por centrar la conducta en la mujer y no enseñar al varón a no ser agresor.
- La comparación con Adolf Hitler: Un pasaje del libro que equipara al dictador nazi —destacándolo como un “político famoso” que “llegó alto”— con una niña con síndrome de Down a quien “nadie recuerda”.
- Objeciones técnicas oficiales: Afirmaciones y conceptos que fueron formalmente señalados con observaciones por especialistas del Ministerio de Salud Pública (MSP) y del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (MINNA).
Los polémicos antecedentes de Fernando Griffith, el editor de los libros del MEC
La participación de Fernando Griffith al frente de la revisión y adaptación del programa EASE reflota un historial marcado por controversias en su postura particular y hasta en su manejo administrativo.
Durante su paso como ministro de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC) - en la era de Horacio Cartes-, el bioquímico y charlista motivacional había sido denunciado en febrero del 2018 por supuestamente desviar recursos públicos y viáticos institucionales para financiar su proyecto personal denominado “Paraguay Poderoso”.
En su defensa, Griffith desmintió la denuncia y aseguró lo siguiente: “Cuando vienen las invitaciones de los centros culturales, de los colegios, siempre vienen asociadas a la figura de Paraguay Poderoso. Es como tratar, salvando las distancias, de que un futbolista se aleje del fútbol. Es demasiado cercana la figura de Paraguay Poderoso a mi persona, entonces vienen los pedidos”.
Años más tarde, ya como viceministro de Culto del MEC, esa misma línea se tradujo en sus cuestionadas intervenciones en foros donde rechazó la perspectiva de género y luego ya fuera de la administración pública, afirmó que la mujer cumple una “función biológica y no un rol social”. Es esa misma mirada personal la que hoy, desde su rol de adaptador técnico, vuelve a quedar plasmada en las páginas de los libros de educación sexual distribuidos a familias de escuelas públicas.
“La mujer cumple una función biológica”: Las polémicas declaraciones de Griffith
Ya fuera de la función pública, el 4 de julio del 2024 el exministro de Cartes había estado sentado en el Congreso Nacional, junto a la autora de los materiales de EASE, la ecuatoriana María Judith Turriaga y el pastor evangélico Miguel Ortigoza, con alta influencia en la cartera educativa de la mano de Luis Ramírez.
El evento fue organizado por la Comisión de Familia de la Cámara de Senadores, para defender las llamadas “12 Ciencias para la Educación de la Sexualidad y la Afectividad en las escuelas”, de la escritora Turriaga y que constituye la base de EASE, también de autoría de la ecuatoriana.
“La mujer no cumple un rol, la mujer tiene una función, una función biológica, en biología no hay roles, hay funciones y son indelegables y son inalienables y no son cambiables”, había declarado Griffith en la audiencia.
También afirmó que “los tres dioses laicos que hoy son hegemónicos en esa educación posmoderna, que son la inclusión, la diversidad y la igualdad, y las tres cosas falsas, por cierto, completamente falsas, porque no son reales esos conceptos que se manejan como inclusión, diversidad e igualdad”.
De los roces con la ciencia a los textos del MEC: el antecedente en foros internacionales
La confrontación de Griffith con las posturas científicas no es nueva en la estructura educativa estatal. Ya en junio de 2020, durante su desempeño como viceministro de Culto del MEC, protagonizó un fuerte cruce en un seminario internacional, cuando descalificó los planteamientos del reconocido biólogo y filósofo chileno Humberto Maturana en el marco del debate sobre la Transformación Educativa.
La discusión se dio, aunque sin mencionarse directamente, a la concepción de la familia, del lenguaje inclusivo y de cómo el núcleo familiar forma parte clave de las transformaciones necesarias en el ámbito de la educación. Esta fue la tesis sostenida por los científicos chilenos.
“Su nivel de reflexión es bueno para la filosofía, pero no para la biología, porque él abandonó el método y entró al mundo de las ideas. Nosotros valoramos a la ciencia como método, respetamos el método. Valoramos el lenguaje”, respondió Griffith, visiblemente alterado durante el encuentro virtual.
Intentamos comunicarnos con Fernando Griffith, para conocer su versión sobre los libros de EASE y su trabajo al respecto, pero no respondió a nuestros mensajes vía Whatsapp.