La conmemoración se vivió en las aulas con un recorrido temático adaptado a cada nivel en la Primera Escuela Paraguaya de Sordos. Mientras los más pequeños exploraron la bandera y los colores de la comunidad, en los grados superiores se debatió sobre la Ley N.º 6530/2020, que otorga reconocimiento oficial a la Lengua de Señas y también se habló sobre derechos humanos.
Para los alumnos de sexto grado como Paloma, de 12 años de edad, la jornada fue una chance para repasar la historia de su propia institución y rendir homenaje a referentes sordos que transformaron la sociedad paraguaya.
La Semana Internacional de las Personas Sordas 2026 fue celebrada en la institución educativa ubicada en el barrio San Vicente de Asunción, con unos días de sensibilización, participación y visibilización del sector.

“Hablamos sobre el respeto a los derechos humanos que todos tenemos como personas sordas, porque hay discriminación y rechazo todavía, nos tratan como un grupo minoritario, pero en todo el mundo existimos personas sordas”, expresó en ese sentido, Paloma, quien a su corta edad sueña con ser maestra algún día, para que otros niños como ella, tengan la oportunidad de aprender.
“Mis compañeros son los mejores”: el valor de crecer en un entorno seguro
Cuando Paloma es consultada sobre qué es lo que más le gusta de la escuela, no duda un segundo. “Mis compañeros son los mejores, con ellos lo que más me integro”, cuenta. Luego, indica que su mensaje para otros niños “oyentes”, es que visiten la escuela para aprender y conocer sobre la comunidad y sobre la lengua de señas.
Lea más: Suspenden clases en una escuela de Capiibary
Ese sentido de pertenencia no es casual. La profesora y mediadora lingüística Noelia Benítez - también sorda-, explica que la institución trabaja desde un enfoque genuinamente visual e inclusivo, centrado en la Lengua de Señas Paraguaya (LSP), marcando distancia con los métodos “oralistas” que buscan forzar al estudiante sordo a hablar o copiar sin comprender.

En el aula, el aprendizaje se construye desde la identidad y el entendimiento mutuo, garantizando que cada alumno procese los contenidos en su propia lengua. Pero, la educadora advierte que si bien existen leyes y normativas, en la práctica siguen encajonadas.
“Cuando nuestros alumnos terminan el sexto grado se enfrentan a un vacío gigantesco: si van a un colegio de oyentes sin intérpretes ni docentes capacitados, la inclusión se vuelve una farsa y quedan aislados en el aula”, remarca.
Del sexto grado a la incertidumbre: el plan para garantizar la continuidad escolar
Lo que la profesora Noelia describió ocurre porque la oferta en la institución educativa solo va hasta el sexto grado; no hay tercer ciclo ni educación media.

Por el enfoque de algunos institutos, donde plantean priorizar que los estudiantes sordos hablen y por el enfoque de oralidad y la falta de docentes que interpreten lengua de señas, los alumnos piden continuar sus estudios en la Primera Escuela, antes que ir a un establecimiento “regular”.
Las profesoras Jacqueline Jaquet y Lilian Giménez, del cuarto y sexto grado respectivamente, expresan que por estos motivos realizan mucho énfasis en la tarea de sensibilizar a otras escuelas públicas en la importancia de la inclusión y de la lengua de señas. “En los proyectos vamos a otras instituciones educativas o incluso a locales comerciales. En espacios como bibliotecas y museos tampoco tenemos intérpretes, pese a que la ley prevé”, indicaron.

Finalmente, la directora Patricia Ortigoza hizo un llamado a las autoridades, desde el presidente de la República, Santiago Peña hasta el ministro de Educación, Luis Ramírez y otros, a que “todo el año” se recuerda a las personas sordas y a las personas con discapacidad y que no quede solo en la semana.
El plan para habilitar el séptimo grado en la emblemática escuela
La directora explicó que trabajan en un plan para que el MEC habilite el séptimo grado y que esperan que esto pueda darse en el 2027.
Lea más: “Llevará años”: MEC descarta una reforma educativa tras resultados de PISA

La intención es que la Primera Escuela Paraguaya de Sordos pase a ser un centro de apoyo a la inclusión y que sea “abierta” para cualquier estudiante con discapacidad que desee inscribirse. Al respecto, las docentes explican que la población de la institución ya es diversa y esperan recibir a más alumnos a partir del año que viene.
