22 de agosto de 2026

La industria del automóvil vive una transformación radical que tiene su epicentro en Asia. De acuerdo con un reporte detallado de The Wall Street Journal, en solo cinco años, China consolidó su posición como el mayor exportador de vehículos de todo el planeta. En 2019, la nación apenas enviaba al extranjero unas seiscientas mil unidades, mientras que la proyección para el cierre de este ejercicio fiscal se sitúa en diez millones de vehículos. Este fenómeno no solo altera las balanzas comerciales, sino que también provoca un sismo en la logística global.