1 de abril de 2026

La queja general de los padres y los hijos -especialmente en el contexto de los ejecutivos vinculados con el mundo empresarial, e incluso entre los profesionales- es que no se encuentra el tiempo para dar y recibir atención, como tampoco para el diálogo, el afecto y la presencia, entre ambas partes.

¡Libre al fin!, es la expresión de júbilo de muchos una vez que llegan las gloriosas vacaciones. No obstante, el tiempo que ibas a emplear para ir al gym, visitar a tus parientes o tomar cursos artísticos otra vez queda ocupado por tus nuevas obligaciones: desvelarte toda la noche y fundirte con la almohada por el resto del día.