Vengan a mí
Escuchamos palabras sumamente reconfortantes de Jesús: «Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré». La lucha por la vida nos agobia y no es fácil para nadie, pues tenemos que sortear el pago de las cuentas, la educación de los hijos, los problemas de salud, los apuros para dialogar con la pareja, las macanas en el trabajo y, a veces, algunos chismes irritantes.
Debemos construir la unidad
Vivir en unión es uno de los anhelos más profundos de todos los seres humanos. De modo especial, la unidad dentro de la propia familia, manifestada a través del respeto, del diálogo sincero, del trabajo perseverante y del buen humor, ya que la cara larga espanta a un montón de gente.
