El reciente deslave en Nepal se debió al colapso de un glaciar, por causas similares a las de la riada que dejó más de 1.400 muertos en agosto, confirmó un reporte de la autoridad a cargo de los desastres naturales del país el miércoles.

La catástrofe ocurrió el domingo por la mañana en la región de Ghorkha, en el oeste del país, y causó cinco desaparecidos, destruyó 200 casas y cinco puentes.
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Al principio se creyó que el origen de este desastre fue un deslizamiento de tierra, pero los análisis de la autoridad anticatástrofes muestran que la inundación se debió a una avalancha de hielo a más de 6.000 metros de altura.
Similar al deslave de agosto
“La naturaleza de esta catástrofe es similar a lo que pudimos ver en Rusawa [la región donde ocurrió el deslave de agosto] pero esta vez pudimos avisar a tiempo a la población, lo que nos permitió reducir el número de víctimas”, indicó Dharam Raj Uprety, jefe de la entidad a cargo de los desastres naturales.
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El informe indica la necesidad de un mejor monitoreo y de un sistema de alerta temprana en las regiones montañosas de Nepal debido a la recurrencia de estos siniestros.
