El agua escurrida cae como una catarata al arroyo Mburicaomí. Desperdicia agua (supongo que de Essap o de pozo artesiano), inunda la vereda inutilizándola y produce criaderos de dengue. Una vergüenza. ¿Quién controla esto?
Sonia Servín
El agua escurrida cae como una catarata al arroyo Mburicaomí. Desperdicia agua (supongo que de Essap o de pozo artesiano), inunda la vereda inutilizándola y produce criaderos de dengue. Una vergüenza. ¿Quién controla esto?
Sonia Servín