Y los que esperan buses, ¿que sean atropellados?

Este artículo tiene 12 años de antigüedad
Imagen sin descripción

En la mañana del viernes, como es habitual, salí a esperar colectivo sobre la avenida Mariscal Estigarribia, a la altura del km 9, en una caseta de parada ubicada frente a un negocio poco usual: carpintería anexo venta de autos.

Últimamente es algo “normal” que los comerciantes del rubro automotor exhiban sus vehículos estacionándolos en la vereda, transgrediendo notoriamente las leyes.

Pero el caso suscitado tuvo su particularidad, ya que los empleados de la “carpintería anexo venta de autos” -estoy casi seguro de que, como es común en el paraguayito, no cuenta con las documentaciones correspondientes para explotar el rubro automotor, y digo casi seguro para evitar una difamación- ubican sus vehículos al lado de la caseta de parada tapando totalmente la visual, por lo que los usuarios de la parada debemos salir al asfalto para esperar nuestros dichosos transportes públicos.

Ante esto, le pedí al empleado que todos los días se encarga de exhibir los vehículos (un hombre de 60 años aproximadamente) que por favor moviera la camioneta que obstaculizaba la parada para que las personas que estábamos en ese lugar pudiéramos usar la caseta, a lo que el hombre, de manera prepotente y dejando ver su falta de educación y cultura, me responde: “¿Vos quién (…) sos para pedirme eso?”, como si fuera que ser ciudadano en pleno goce de mis derechos no fuera suficiente para reclamar algo.

“Yo voy a colocar donde yo quiera y andá a llorar otro lado”, dijo. Luego de un segundo reclamo y ante la amenaza de llamar a oficiales de la Policía Nacional y Tránsito para que retirasen el vehículo, el mismo me responde: “Andá a llorarle al dueño de los autos a ver si te hace caso”.

Ingresé al predio de la carpintería y tuve una conversación más calmada y respetuosa con el propietario, que en todo momento reconoció que su vehículo estaba obstaculizando la visual de la parada.

Vale destacar la actitud de colaboración del propietario de la carpintería y los vehículos, que después de la conversación ordenó a su empleado que moviese la camioneta.

Pero ahora vayamos a las interrogantes:

1- ¿Dónde están las autoridades competentes para controlar la problemática, en ruta internacional y zona urbana de las playas de autos y personas particulares que exhiben sus vehículos obstaculizando el tránsito peatonal y poniendo en riesgo la integridad de los personas?

2- Hasta ahora no me explico cómo o por qué el paraguayito no respeta sus propias leyes, a sabiendas de que está infringiendo leyes y/o normativas igual lo hacen, pero al cruzar la frontera son ejemplos de ciudadanos.

3- ¿Por qué las personas deciden quedarse calladas y, en este caso en particular, salir al asfalto poniendo en riesgo sus vidas en vez de reclamar y defender sus derechos? ¿Es una clara evidencia de la poca culturización de nuestra patria?

Gilberto Arriola