Local errático, visitante certero
Un agradable espectáculo de tarde-noche en Trinidad. Rubio Ñu redondeó un mejor primer tiempo, aunque no lo pudo plasmar en el marcador.
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A Guaraní le costó articular las jugadas ofensivas, aunque fue de menor a mayor.
Servio desvió un cabezazo de Elías Sarquis. Luego, el joven Montiel desperdició una posibilidad de gol desde una posición inmejorable.
En un medio de cristal en el que todo se cobra, el argentino Imanol Segovia se regaló con un topetazo en el área a Sarquis. Intervención del VAR y sanción de Díaz de Vivar justificando la acción como codazo.
El anunciado disparo de media altura del Willy Mendieta fue desviado por Servio. El Laureado dejaba pasar la chance de ubicarse al frente en el marcador.
En el área albiverde lo único llamativo fue la complicación de salida de Franco Frágueda ante la presión de López. Un blooper que el propio golero logró abortar.
En la complementaria mejoró el Cacique y con el local se dio a la inversa, pasó de mayor a menor.
Avisó Fer-fer, falló López y embocó Zaracho, al empalmar un tiro libre con “rosca” de Diego Fernández, quien marcó el segundo con un derechazo, con la pierna menos hábil. El ingreso del luqueño fue clave, porque le dio el toque de frescura a un elenco que había demostrado una pálida imagen inicial.
Rubio Ñu se desdibujó completamente. Su mejor momento ya había pasado, sin que lo aproveche. En la zona roja, por falta de eficacia.
