Este grupo de personas portaron máscaras con la cara de Alexander Ceferin, presidente de la UEFA, y pancartas en las que exigían la expulsión de Israel y acusaban a la UEFA de ser "cómplices del genocidio en Palestina".
En las pancartas se podían leer frases como: "Soy cómplices del genocidio", "hay que dejar a Israel en fuera de juego" y "saquen la tarjeta roja a Israel".
La protesta se produjo en el contexto de la presentación de la Eurocopa que albergarán Reino Unido e Irlanda dentro de tres años.
Israel, pese a las protestas de diversos grupos a favor de los derechos humanos y de federaciones como la turca, sigue compitiendo en torneos internacionales.
El vicepresidente de la FIFA, Victor Montagliani, insistió en octubre en que la decisión de suspender o no a Israel de las competiciones internacionales está en manos de la UEFA.
"Lo primero de todo es que Israel es un miembro de la UEFA y no es diferente a que si yo tuviera que lidiar con un miembro de mi región. Es una decisión de la UEFA. Israel es su miembro y tienen que lidiar ellos con eso. Respeto no solo el proceso también su decisión", dijo Montagliani.
