Argentinos y chilenos fueron emparejados en el Grupo D que completan Barcelona y Cruzeiro.
El club chileno había anunciado el pasado martes que no habría acceso para los hinchas del club argentino, pero tras comunicarlo a Conmebol, la entidad exigió la venta del mínimo de entradas a los visitantes y los directivos del club chileno expresaron su aceptación con reparos.
El presidente de la Universidad Católica, Juan Tagle, se mostró en desacuerdo con la exigencia que obligó a revertir la decisión y dijo que "habrá tiempo para discutir con Conmebol para saber porque sucedió esto".
"Más allá de discrepar con Conmebol, hemos encontrado una buena respuesta del gobierno para que este partido se pueda jugar de manera normal en el Claro Arena. Estamos muy contentos con el acuerdo", mencionó.
El Claro Arena, considerado el estadio de más moderno tras su inauguración en 2025, tiene capacidad para 22.000 espectadores y está situado en un sector residencial de la capital.
