El encuentro, disputado en el estadio Longxing de Chongqing (centro), enfrentaba a dos selecciones prácticamente consecutivas en la clasificación de la FIFA, con China en el puesto 93 y Palestina en el 94.
Asad Al-Hamrawi marcó dos goles en siete minutos para encarrilar la victoria palestina, mientras que Oday Dabbagh amplió la ventaja antes del descanso y volvió a anotar al comienzo de la segunda mitad. Palestina completó el 0-5 en el tiempo añadido.
China apenas inquietó a su rival y se marchó al descanso con solo dos remates, frente a los nueve de Palestina, seis de ellos entre los tres palos.
La derrota fue la primera de China ante Palestina desde que ambas selecciones se enfrentaron por primera vez en 1966.
Hasta este viernes, el combinado chino acumulaba cinco victorias y dos empates en siete encuentros, según datos de la Asociación China de Fútbol (CFA).
El 0-5 iguala además la cuarta derrota por mayor diferencia de goles en la historia de la selección china, que venía de caer por 0-3 ante Nueva Zelanda después de haber comenzado esta ventana internacional con un triunfo por 3-0 frente a Maldivas.
"Sinceramente, nunca había vivido una derrota así", reconoció tras el encuentro el seleccionador chino, Shao Jiayi, quien calificó el resultado de "muy difícil de aceptar" y aseguró que asumía "todas las críticas".
Shao, que realizó cinco cambios en el once inicial respecto al partido contra Nueva Zelanda para seguir probando jugadores, admitió que el equipo "simplemente no estuvo en el estado adecuado" y descartó utilizar como excusa que algunos futbolistas tuvieran la atención puesta en sus compromisos con clubes.
Por su parte, el seleccionador palestino, Jazar, destacó la preparación realizada después de estudiar el anterior encuentro de China y celebró la primera victoria de su selección ante el combinado asiático, aunque evitó valorar los errores defensivos del rival.
"Como entrenador, no puedo, como compañero de profesión, evaluar a otro equipo o a otro entrenador", respondió al ser preguntado por la defensa china.
Su contestación se convirtió posteriormente en uno de los asuntos más comentados en la red social china Weibo -semejante a X, censurada en China-, donde numerosos internautas interpretaron el silencio del técnico palestino con ironía y consideraron que el marcador hablaba por sí mismo.
La goleada y las declaraciones posteriores figuraron entre las tendencias de la plataforma, en la que abundaron las críticas a los errores defensivos, las pérdidas de balón y la falta de control del centro del campo de la selección china.
La goleada supone un nuevo golpe para el fútbol chino, que atraviesa desde hace años una profunda crisis marcada por los malos resultados de la selección, incapaz de clasificarse para un Mundial desde 2002, y por los escándalos de corrupción que han sacudido a la federación y las competiciones nacionales.
