Vitamina Sánchez admite la deuda de Olimpia: “Nos faltó el gol”

Pablo Sánchez, entrenador de Olimpia.
Pablo Sánchez, entrenador de Olimpia.

El entrenador franjeado, Pablo Andrés Sánchez (53 años), defendió el rendimiento de su equipo tras el empate sin goles ante Rubio Ñu, pero reconoció que la falta de eficacia vuelve a ser un problema. Olimpia sumó su segunda igualdad consecutiva y quedó pendiente del resultado de Libertad para saber si conserva el liderato del Clausura.

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Olimpia volvió a dejar puntos en el camino. El empate 0-0 frente a Rubio Ñu, en La Arboleda, prolongó la sequía de resultados positivos del Franjeado y puso nuevamente bajo la lupa su capacidad para convertir las situaciones de peligro en goles. Pablo “Vitamina” Sánchez defendió la entrega y el funcionamiento colectivo, aunque reconoció que la definición sigue siendo la principal deuda de su equipo.

“Hoy tendremos que haber hecho el gol. Es algo que nos faltó, una deuda pendiente”, expresó el entrenador al analizar el partido, disputado bajo una intensa lluvia que condicionó el estado del campo y obligó a modificar la propuesta futbolística.

Para Sánchez, Olimpia supo adaptarse a las dificultades de una cancha pesada, en la que la circulación habitual del balón representaba un riesgo. “No podíamos hacer lo que nosotros habitualmente hacemos, que es una construcción más desde abajo, entonces había que hacer un juego más directo”, explicó.

El técnico consideró acertada la decisión de utilizar dos delanteros, Sebastián Ferreira y Gabriel Ávalos, para saltar la zona media y acercarse con mayor rapidez al arco rival. Sin embargo, el cambio de esquema no resolvió el problema que viene persiguiendo al conjunto franjeado: la falta de contundencia.

“Seguimos fallando en la definición”, admitió Sánchez, quien enumeró varias ocasiones que tuvo su equipo, entre ellas un cabezazo de Sebastián Ferreira, otro de Gabriel Ávalos, una llegada de Eduardo Delmás y oportunidades para Franco Alfonso, Rodney y Thiago.

La cantidad de aproximaciones fue uno de los argumentos que utilizó el entrenador para respaldar el desempeño colectivo. “Si nosotros revisamos jugador por jugador, en líneas generales hicieron un buen partido todos los muchachos. Esto habla de que el equipo funcionó y, sobre todo, de la entrega”, manifestó.

No obstante, la valoración positiva del funcionamiento no cambia el resultado ni las consecuencias de una nueva igualdad. Olimpia volvió a carecer de eficacia y dejó escapar una oportunidad para afirmarse en la cima del campeonato.

La punta, en suspenso

El empate ante Rubio Ñu fue el segundo consecutivo para el Decano, que alcanzó provisionalmente el primer puesto, pero quedó a merced de lo que haga Libertad frente a Guaraní. Una victoria del Gumarelo lo convertirá en el nuevo líder del Clausura.

Sánchez reconoció que el equipo pretende recuperar el lugar de privilegio y pidió valorar el esfuerzo, aunque también admitió la necesidad de volver a ganar.

“Cuando dejamos todo por lograr un triunfo y no se consigue, pero las cosas se hicieron bien, a ese punto hay que darle valor. Tenemos que ser inteligentes en lo sucesivo para hacerlo”, señaló.

Sin embargo, el entrenador fue contundente al referirse a la importancia de recuperar la senda victoriosa: “Sumar de a tres siempre es importante, te diría que es fundamental, no determinante, pero sí muy importante y tenemos que encontrar ese camino nuevamente”.

Y agregó: “El equipo sabe que necesitamos ganar si queremos ser competitivos, lo tenemos más que claro y vamos a seguir apostando por eso”.

Ávalos, bajo la lupa

La falta de gol también repercute sobre Gabriel Ávalos, uno de los principales apuntados por los hinchas debido a las expectativas generadas con su llegada y su trayectoria internacional. Consultado sobre si jugar acompañado por otro delantero podría favorecer su rendimiento, Sánchez evitó presentar el doble nueve como una solución definitiva.

“Claramente, jugando con otro nueve, se siente más acompañado y yo lo podría ver incluso desde que él siente un poco menos de presión”, reconoció.

Sin embargo, el técnico consideró que la responsabilidad no puede atribuirse exclusivamente al sistema táctico. “Estamos hablando de un jugador de muchísima trayectoria, de muchísima experiencia y que ha convivido con todos los sistemas de juego posibles. No creo que esa sea la solución, es decir, que sea sí o sí con doble nueve”, argumentó.

Sánchez se mostró confiado en que el delantero pueda revertir su situación: “Somos muy optimistas de que, con sus ganas, con su esfuerzo, porque al menos lo vemos en el día a día, el premio de los goles va a llegar en cualquier momento”.

Quinientos partidos y una cuenta pendiente

La jornada también tuvo un significado especial para el entrenador, quien alcanzó los 500 partidos como técnico de Olimpia. Sánchez calificó el registro como el mayor orgullo de su carrera, aunque el festejo quedó condicionado por el resultado.

“Quinientos partidos no es poco: preparar un equipo 500 veces, 500 charlas técnicas, 500 conferencias. Ya es un montón y poder vivirlo defendiendo los colores de Olimpia para mí es el orgullo más grande que puedo sentir hoy”, expresó.

El reconocimiento personal, sin embargo, coincide con un momento en el que el equipo necesita respuestas. Olimpia genera ocasiones, según la evaluación de su entrenador, pero no logra traducirlas en victorias. Mientras la definición continúe siendo una deuda, el funcionamiento y la entrega tendrán un límite a la hora de sostener la candidatura al título.

El Franjeado sigue en la pelea, aunque ya no depende únicamente de sí mismo para mantenerse en lo más alto. La próxima tarea de Sánchez será transformar las aproximaciones en goles y los empates en triunfos, una exigencia indispensable para un equipo que aspira a conquistar el Clausura.