Las competencias se reanudaron tras los reclamos de los atletas, que cuestionaron las condiciones de seguridad del circuito. En ese contexto, Mirena respondió sobre los patines y consiguió meterse entre los mejores del mundo, con una última vuelta determinante para asegurar su lugar en el podio ante el público local.
La presea representa otro resultado de relevancia internacional para el patinador paraguayo de origen venezolano, quien ya había conseguido el bronce en el Mundial de Italia 2024 y posteriormente alcanzó el oro en los World Games de Chengdú. Su nueva conquista confirma su capacidad para competir al máximo nivel y lo consolida como una de las principales figuras del deporte nacional sobre ruedas.
Sin embargo, el resultado deportivo no debe opacar los cuestionamientos que precedieron a la reanudación de las pruebas. El estado del asfalto y las condiciones de las curvas quedaron en el centro de la discusión, en una cita mundialista organizada en Paraguay que debía ofrecer garantías para los competidores. La protesta de los atletas puso en evidencia la importancia de atender esos aspectos antes de habilitar un escenario de semejante exigencia.
El bronce de Mirena fue el motivo de celebración en una jornada atravesada por el enojo. Su actuación permitió al Team Paraguay subir al podio en casa, pero el éxito del deportista también deja una reflexión sobre la responsabilidad de los organizadores: los atletas deben ser protagonistas por sus resultados, no quedar expuestos a controversias relacionadas con las condiciones de competencia.
Los World Skate Games ASU 2026, disputados del 2 al 18 de octubre, reunieron a representantes de numerosos países y contaron con una delegación paraguaya de 59 deportistas. En ese escenario internacional, Mirena volvió a escribir una página importante para el patinaje nacional, mientras las garantías de seguridad y la planificación de las pruebas quedaron bajo el escrutinio de los propios competidores.