“Esta central hidroeléctrica puede tener otras consecuencias positivas para el interés estratégico del país, al fungir de presa de compensación se puede optimizar la CH Yacyretá y elevar su capacidad a 30 unidades generadoras (4.050 MW), en vez de las 20 actuales; además puede operar en forma mucho mas flexible, central de base y de punta”, dijo.
Por otro lado, convertiría en puertos plenamente utilizables durante todo el año a Ayolas e Ituzaingó, lo que mejoraría la navegación aumentando el calado a 12 pies, en vez de los 6 pies existentes, indicó. “Al eliminar los peores y últimos rápidos remanentes en el curso del río Paraná de nuestra copropiedad, la navegabilidad mejora enormemente lo que es relevante para un país mediterráneo. La cíclica y endémica inundación de la ciudad de Ayolas sería prácticamente eliminada. Dotando a la represa como unión vial entre ambos países, dinamizará enormemente la economía de la región circundante”, añadió López Flores en una publicación de la Asociación de Ingenieros del Sector Eléctrico Paraguayo (Aisep).
El especialista agregó que esta central está libre de cualquier veto por ley provincial como la que pesa sobre la de Corpus, en cualquiera de sus variantes que requiere un plebiscito y una ley para levantarla. “Los misioneros dicen que Yacyretá no benefició ni a Misiones ni a Corrientes, donde está asentada la CH. En este caso es fundamental que se diseñe un esquema de ejecución de la obras que beneficie efectivamente a Ñeembucú y Corrientes”, concluye el ingeniero López Flores.
