10 de septiembre de 2007 - 09:09
Políticos corruptos sumieron a nuestro país en la pobreza y el atraso
Este artículo tiene 18 años de antigüedad Uno de los pasatiempos favoritos de los paraguayos es buscar culpables de su postración económica, social y cultural. Para ello, señalan con el dedo acusador a quien sea, menos a sí mismos. Nadie se mira en el espejo para preguntarse qué es lo que está haciendo mal, qué hábitos son incompatibles con el progreso y qué costumbres conspiran contra el acceso a la modernidad. La tesis del determinismo geográfico está desmentida por las florecientes colonias de inmigrantes que viven en la prosperidad. Pero muchos de los problemas que afligen también a estos colonos extranjeros no provienen de su marco geográfico, precisamente, sino de la espoliación a que son frecuentemente sometidos por las autoridades paraguayas.