Con cánticos y música de los nietos de Matos, así como con discursos e historias relatadas por amigos y familiares, se desarrolló el funeral en el Cementerio General de San José, ante un selecto grupo de personas.
Huber Matos, el único de los comandantes históricos de la revolución cubana exiliado y que se atrevió a enfrentarse a Fidel Castro, murió el pasado 27 de febrero en un hospital de Miami, a los 95 años, con el sueño incumplido de ver una Cuba libre.
Matos, quien combatió contra la dictadura del general Fulgencio Batista, fue uno de los líderes más carismáticos de la guerrilla revolucionaria, al lado de Fidel Castro, hasta que la oposición de Matos a la política represiva de Castro precipitó su detención y posterior condena.
“Mi padre nunca va a descansar en paz porque allá arriba seguirá luchando por la libertad de Cuba”, afirmó Huber hijo.
