La misa que ofició Gavilán precedió a una alegoría en la que se invitaba al pueblo a participar de la Misión Continental para lograr la comunión y recuperar a los fieles que abandonaron su fe.
En su homilía, Gavilán se refirió a la realidad nacional y dijo que la Iglesia debe escuchar las necesidades del pueblo de Dios. Abogó porque se eliminen de la vida cristiana, de las instituciones, de los grupos y movimientos, todas las pretensiones elitistas, y seguidamente recordó una enseñanza papal que dice que sobre toda propiedad privada pesa una hipoteca social.
Exhortó a todos los cristianos para que la propiedad más privada, que es la inteligencia, desarrollada y convertida en profesión, sea realmente una fuerte hipoteca del bien comunitario para los hermanos desprotegidos y necesitados. Agregó que solo con la comunión se puede superar la fuerte dosis de inequidad social que reina de una manera particular en nuestro país y que sobresale a nivel mundial.
Abogó por una etiqueta como la de la prosperidad y de la solidaridad. "Trabajemos todos con la Iglesia por el bien de todos los paraguayos para superar la etiqueta maligna que se ha levantado y se propaga sobre nuestra patria, que es conocida como país de los sintechos, de los sintierras, de las condonaciones y de los subsidios. El desarrollo de la misma fe cristiana y el progreso humano solo se lograrán con el empeño decidido y generoso de cada ciudadano", resaltó.
Recordó que no hay ninguna transformación sin el sudor de la frente del hombre, que necesita sudar cada día y con dignidad para alcanzar su objetivo.
Reconocer hijos
Al término de la misa, en diálogo con los periodistas, Mons. Gavilán indicó que el Presidente debería prestarse para aclarar su paternidad de dos casos. "No todo lo que se le atribuye son sus hijos, sino aquellos que él es consciente debe reconocer", sentenció.
Ante la posible eventualidad de iniciar un juicio político en su contra, expresó que "si los parlamentarios creen y se sienten con la libertad y el derecho de hacerlo, deben hacerlo". También apuntó que cuando hay tantas condonaciones se desconfía de los que han prestado el dinero, como de los que han utilizado. La misa fue la primera del día de la Virgen.