El Dr. Nicolás Lusicic (51), una vez que se recibió de médico a los 23 años en la Universidad de Córdoba, Argentina, comenzó a viajar para especializarse. Primero fue a Buenos Aires, para instruirse en cirugía general; luego, a Brasil, en cirugía plástica, estética y reparadora; después vivió seis meses en Brasil, donde intensificó sus conocimientos en cirugía plástica y se inició en trasplante de pelo.
Lusicic se interesó en el trasplante capilar porque cuando se inició en cirugía, los trasplantes que se hacían en ese momento lucían muy artificiales, con las cicatrices visibles. “Entonces aparecieron unas nuevas técnicas en los Estados Unidos y me capacité allí”, comenta.
Este procedimiento era innovador y una respuesta muy interesante para los pacientes. Ya no se colocaban tiras de pelo enteras como antes, sino que se trataba de un procedimiento más natural, siempre con el propio pelo, pero fragmentado y distribuido con lentes de aumento.
El sentido de distribución era diferente, ya se podían hacer las entradas de la frente más naturales y trabajar con técnicas mucho más estéticas de las que habían en ese momento. “Entonces decidí dedicarme exclusivamente al trasplante capilar”, recuerda.
Según el especialista, el tema capilar —como el del sobrepeso— está bastante bastardeado. A veces son tratamientos médicos y otros, no. Así como también hay muchos mitos. Hay gente que cree que se le cae el cabello porque usa una gorra o se lava todos los días. “Entonces los tratamientos que hacen no funcionan y creen que no hay solución, porque eso desgasta la confianza de los pacientes”.
Otro de los mitos que menciona son los masajes capilares. No resultan porque no está comprobado que la caída de cabello se deba a la mala vascularización, por lo tanto, no se soluciona con masajes. “Es una estafa”, asegura. Fue así hace dos décadas, el Dr. Lusicic montó la primera clínica dedicada única y exclusivamente al estudio y tratamiento de la calvicie en Buenos Aires. Actualmente, cuenta con 31 sucursales distribuidas en Argentina, Perú, Ecuador, República Dominicana, Paraguay y, próximamente, en toda Latinoamérica.
En nuestro país, la clínica funciona desde hace un año con profesionales paraguayos capacitados en la Argentina para ofrecer lo último en tratamientos capilares con los mismos equipos e insumos utilizados en Buenos Aires. “El 70 % de los hombres tiene o va a tener problemas capilares en algún momento de su vida, y el 40 % de las mujeres. En los últimos dos años ha habido un aumento del 60 % de personas que se ha hecho el trasplante capilar”, comenta.
Lo importante es que, actualmente, también se puede acceder a tratamientos de restauración capilar en personas que han sufrido quemaduras en el rostro; por ejemplo, hombres que quieren volver a tener bigotes y barba, que han perdido las cejas. “Entonces se les pone el pelo uno por uno, y les vuelve a crecer y cubre sus cicatrices”.
La alopecia androgenética afecta a los hombres, es lenta, pero progresiva, sin tratamiento y, con el tiempo, se llega a la calvicie. En las mujeres, el problema más común es el de tiroides.
Actualmente, se cuenta con cuatro niveles de tratamientos capilares. El nivel inicial consiste en tratamientos cosméticos con champús y todos lo que actúe de la piel para afuera. Se realizan tratamientos personalizados según la estructura y tipo de cabello, con champús tratantes desarrollados y diseñados para el cuidado y recuperación capilar, no para detener la caída del cabello. “Pero cuando el problema está debajo de la piel, en las raíces, y la medicina trabaja debajo de la piel, donde está el inconveniente. Este es el segundo nivel”, explica.
Aquí se necesita trabajar y estimular las raíces. Primero con el láser. Se aplica luminoterapia para que el cabello crezca más fuerte. Es un tratamiento de 10 min, aproximadamente, una vez por semana y, al mismo tiempo, con una pistola especial, a través de la mesoterapia, se le inyecta vitaminas, aminoácidos y medicamentos que frenan la caída y estimulan el crecimiento del pelo. El doctor ve, realiza un diagnóstico e indica el cóctel que hay que preparar. “Se inyecta el medicamento en el lugar exacto del problema. Es el tratamiento más efectivo porque va directo a las raíces”, refiere.
Este tratamiento, junto con el láser, lleva unos 15 min, y no produce cicatrices y se hace una vez por semana. Los resultados se ven luego de tres meses. “Son paquetes de tratamientos de tres meses muy accesibles”, señala. Otro tratamiento es el plasma rico en plaquetas. Se toma una muestra de sangre del propio paciente, se extraen los glóbulos rojos y los blancos, y quedan solamente las plaquetas. “Estas tienen dos funciones: coagulación e incentivar las células para que haya una rápida reparación y cicatrización de los tejidos. Con la pistola, el plasma es aplicado directamente en la zona a tratar”, detalla. Se realiza una vez por mes.
Pero ¿qué pasa con aquellos pacientes que ya perdieron el pelo? Sin raíces ya no va a crecer nada. Entonces se recurre a los trasplantes. Se realiza con anestesia local, se extrae pelo de la parte de atrás de la cabeza, donde crece sano y fuerte toda la vida. Actualmente, cuentan con máquinas que van extrayendo el pelo uno a uno. “Prácticamente, no quedan marcas. Podemos colocar hasta 5000 raíces en una sola cirugía de entre cinco a seis horas, a los dos días ya puede practicar deportes y a los tres meses ya crece el pelo”. Los resultados son definitivos y no necesitan mantenimiento. También cuenta con la dermopigmentación, para cubrir cicatrices.
En síntesis, a no desesperarse. Para cada problema capilar, tanto incipiente o una calvicie, hay una solución rápida, definitiva y accesible.
Causas de caída del cabello
• Problemas de alimentación.
• Estrés.
• Hormonales (más en mujeres).
• Alopecias por quemaduras, cicatrices.
• Infecciones.
• Medicamentos.
• Alopecias hereditarias (90 % en los hombres).
Fotos: ABC Color/Silvio Rojas.
