De acuerdo al EBIC (Consejo Europeo de la Industria Bioestimulantes) y su definición, los bioestimulantes agrícolas son compuestos orgánicos que contienen un amplio rango de elementos bioactivos capaces de mejorar el uso eficiente de los nutrientes.
Los bioestimulantes agrícolas aportan una serie de sustancias activas que provocan la mejora de la fisiología de la planta tanto en su parte aérea como radicular. Estos elementos proporcionan una mayor protección y desarrollo de la planta, una mejora de la calidad de los frutos y una fertilización más natural y biológica.
Biodegradables y sin toxicidad
En la mayoría de los casos, los bioestimulantes agrícolas son biodegradables, no presentan toxicidad, no contaminan y no presentan efectos adversos para la fauna del suelo, y poseen un plazo de seguridad mínimo, sin residuos para la planta ni para los frutos. Es por estos motivos que el uso de la biofertilización esté en franco crecimiento a nivel mundial.
Actualmente, existen soluciones sostenibles para el agro, desde productos mejoradores de suelos y aguas de riego, a fertilizantes foliares, bioestimulantes de las distintas etapas fenológicas de los cultivos, además de nuestra línea de preventivos de la sanidad vegetal.
Recuperar al tomate
Una de las aplicaciones verificadas y demostradas a campo por técnicos es que con el uso de estos productos se logra mitigar los efectos de la Ralstonia solanacearum (marchitez bacteriana en tomate). Las condiciones ambientales para su manifestación son temperaturas altas, con elevados niveles de humedad en el suelo.
Su síntoma característico es la marchitez de la planta, que empieza por las hojas bajeras y, finalmente, la afecta en su totalidad. En el interior del tallo y raíces se observa el oscurecimiento del tejido de conducción.
Tratamiento
El tratamiento de la marchitez bacteriana del tomate requiere la aplicación de antibióticos al suelo, lo cual es una medida antieconómica y ecológicamente inaceptable. La mejor estrategia para el control de la marchitez bacteriana a campo consiste principalmente en prácticas fitosanitarias y culturales.
En zonas donde la presencia del patógeno es endémica, estos métodos han demostrado ser efectivos en algunas condiciones.
Ante la detección de este patógeno se ha verificado que la aplicación de extracto microbiano y bioestimulantes mejoraron las condiciones del suelo y la planta. Aplicando vía radicular dalgin H15 y en forma foliar Codaphos K.
Efectos del producto
El dalgin H15 es un producto líquido que combina un alto contenido en ácidos orgánicos esencialmente húmicos y fúlvicos con extracto de alga marina, concretamente Ascophyllum nodosum, y aminoácidos que, junto con biomoléculas y activadores específicos, favorecen el crecimiento y regeneración de raíces en presencia de nemátodos, restableciendo la vida microbiana útil del suelo y disminuyendo el efecto del ataque de nemátodos, que pueden afectar al rendimiento global de los cultivos.
Dosis recomendada
La dosis recomendada es de 5 L/ha por aplicación, alcanzando 60 L/ha para todo el ciclo del cultivo.
Por su parte, codaphos K es una formulación potásica líquida de alta graduación específica para optimizar la floración y cuajado y formación de los frutos mediante su aporte de fósforo y potasio. Codaphos K es fácilmente absorbido y distribuido por toda la planta. El ión fosfito actúa como fortificante, mejorando el sistema natural de defensa de la planta. La dosis recomendad es de 20 a 40 cc/20 L de agua.
Plastiagro SRL cuenta con la línea de productos Coda, e incluso venimos realizando investigaciones a campo en donde mostramos y confirmamos los resultados tras su aplicación.
Ing. Agr. Rubén Franco
