David Gómez comenta que la limpieza de una piscina puede requerir “el desagüe, luego se utilizan productos químicos, el cloro desinfectante, cremas para las manchas, para eliminar el moho. Recordemos que una piscina de cuatro por ocho metros puede contener 60.000 litros aproximadamente”.
Al quedar las paredes y el fondo libres de suciedad se vuelve a cargar la pileta. El agua puede permanecer mucho tiempo, incluso años si se mantiene su higiene con “larvicidas y clarificantes; es necesario cambiar la arena del filtro cada dos años”, según dice el experto.
¿Qué daña la calidad del agua? Según nos dice, el “bronceador, por eso es tan importante ducharse antes de entrar, y no comer dentro del agua”.
Claudio Rodas agrega que “el filtro adecuado a una piscina estándar es de 1/2 HP. Lleva unos 50 kilos de arena de mar que se consigue en casas especializadas”.
Según informa, “el motor trabaja durante dos horas, y las impurezas que quedan en el fondo se aspiran dos veces a la semana”.
Eliana Hermosilla, de La Casa de las Piscinas, menciona que hay tres tipos de succión: por el drenaje de fondo, por el skimmer (que recoge bichitos, hojas y cabellos) y el dispositivo de aspiración. “El agua pasa por el filtro y retorna limpia”, finaliza.
Foto: obra de Miguel Portillo.
