Chaco, emporio económico emergente

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La Región Occidental del país demuestra su potencial y dinamismo en la producción ganadera creciendo cada año. En esa zona del país, el hato ganadero supera las 5 millones de cabezas, mientras que la industrialización de la carne requiere de una inversión cada vez mayor para aumentar la faena diaria. Sin dudas, es el motor de la economía chaqueña.

A más de 14 millones de cabezas llega el hato ganadero en el país, de los cuales el 40 % está en el Chaco, según datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal. La Comisión de Salud Animal Zonal n.º 17 indica que 3 millones de cabezas están en la zona del Chaco Central. El crecimiento anual de este rubro es impulsado por la mayor eficiencia de los productores de la Región Occidental, donde existen miles de establecimientos ubicados en los tres departamentos (Presidente Hayes, Boquerón y Alto Paraguay) que conforman el vasto territorio semiárido que goza de gran potencial económico, entre los que resalta la producción industrial en las colonias menonitas.

De hecho, en la última década hubo gran migración hacia las colonias, por los precios de la carne que generaron muchos ingresos y esto, a su vez, puestos de trabajo en manejo de maquinarias, estancias, peones, cuidaganados, obreros de construcción, entre otros.

Las tres colonias menonitas, Menno, Fernheim y Neuland, cuentan con sus respectivos frigoríficos y plantas lácteas. Frigochorti, de la Cooperativa Chortitzer, ubicado en Loma Plata, departamento de Boquerón, se construyó en 2001, empezando con una faena de 20 a 30 cabezas. Actualmente procesa 700 a 800 cabezas por día, y emplea a 470 personas, de las cuales el 8 % son menonitas, 22 % indígenas, 70 % “paraguayos latinos”, brasileños y de otras nacionalidades. Recientemente, terminó una ampliación que requirió la inversión de USD 7 millones en el frigorífico y ya prevé para el próximo año volver a agrandar la fábrica para llegar a tener una capacidad de faena de 1.200 animales por día.

Lo que en la actualidad se obtiene son 4 millones de kg de carne por mes, de los cuales el 35 % se vende en el mercado local y el 65 % se exporta. Hubo años en que se llegó a enviar al extranjero hasta el 90 %, recuerda Randy Ross Wiebe, gerente de Frigochorti. Los destinos son Rusia, Brasil, Palestina, Hong Kong, Chile y otros más.

La Cooperativa Colonizadora Multiactiva Fernheim, establecida en Filadelfia, donde el mayor rubro de ingreso es la producción de carne, también cuenta con un frigorífico en el que procesa hasta 800 cabezas por día y el 90 % de la carne, por su alta calidad, se exporta a Rusia e Israel, principalmente, cuenta Helmut Goerzen, gerente general. Sus socios manejan entre 500.000 y 700.000 ha de pastura. Las principales razas empleadas son Brahman, Santa Gertrudis y Gelbvieh, además de otras como Nelore, Braford y Brangus.

Por su parte, la Cooperativa Multiactiva Neuland, asentada en Neu-Halbstadt, tiene su frigorífico funcionando en Villa Hayes (ciclo 1 - faena), en el que se puede faenar hasta 600 animales por día y la planta (ciclo 2 - depostación) en Mariano Roque Alonso. Fue la primera cooperativa en contar con su fábrica de procesamiento de carne, pero actualmente necesita mayor capacidad. Por ello, en estas últimas semanas, el consejo de la cooperativa aprobó los últimos acuerdos con bancos para la financiación de la construcción de una nueva planta para el ciclo 2 en Villa Hayes, con un proyecto que requerirá la inversión de USD 15 millones a fin de poder faenar entre 800 y 1.000 animales por día, adelantó Edwin Reimer, presidente de la cooperativa. De esta manera, se tendrán las dos plantas en un solo sitio y se verá si el espacio que quedará en Mariano se convertirá en una planta de ciclo 3 para embutidos o si la venden. Este frigorífico emplea a más de 800 personas, 450 en Asunción y Villa Hayes, y el resto en el Chaco Central.

El precio de la tierra

Se está mirando hacia el futuro y los inversionistas ven que el mismo está ligado al crecimiento del hato ganadero. Por ello, y por los bajos precios de la tierra en comparación con la de sus patrias, muchos extranjeros están invirtiendo en ganadería en el Chaco. “La mayor competencia en compra de tierra son los uruguayos y los precios de tierras han aumentado mucho en desventaja de los pequeños ganaderos, que si no reciben asesoramiento, corren el riesgo de hacer malos negocios, ya que la ganadería es su base de ingreso”, indica Reimer.

La tierra en producción tendría un valor entre G. 5.000.000 y G. 8.000.000 por ha para ganadería, pero hace tan solo cinco años estas costaban menos de un millón. En el centro de Neu-Halbstadt, por ejemplo, el m2 está en G. 100.000. Los precios varían mucho dependiendo de la calidad de la tierra, si hay o no agua subterránea y la infraestructura.

“La mayor competencia en compra de tierra son los uruguayos y los precios de tierras han aumentado mucho en desventaja de los pequeños ganaderos, que si no reciben asesoramiento, corren el riesgo de hacer malos negocios, ya que la ganadería es su base de ingreso”. (Edwin Reimer, presidente de la Cooperativa Multiactiva Neuland).

silvana.bogarin@abc.com.py