“Una computadora por niño” garantiza la educación a distancia en el Uruguay

El programa Ceibal (conocido en Paraguay como “Una computadora por niño”) garantiza la formación a distancia de los alumnos de la primaria y la secundaria en Uruguay, ante el cierre de las instituciones educativas por la emergencia generada por la pandemia. Este plan puso de relieve el rol de la tecnología en la educación.

MONTEVIDEO (AFP). La plataforma educativa en línea oficial de Uruguay pasó de 90.000 a 730.000 usuarios durante el cierre de las escuelas por coronavirus.

En este país el 100% de los estudiantes de institutos públicos de primaria y ciclo básico de secundaria tienen una computadora portátil otorgada por el Plan Ceibal (2007).

Esa red colocó al país en una situación de privilegio para afrontar los tres meses en los que las escuelas permanecieron y puso de relieve el rol de la tecnología en la educación.

Es que antes de la pandemia, la infraestructura “estaba muy subutilizada: las plataformas (cargadas en las tabletas) se usaban como complementos y no se percibía su importancia de la manera que se percibe ahora”, dice el presidente del Plan Ceibal, Leandro Folgar.

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Con Ceibal en Casa, dirigido a mantener la actividad de los estudiantes y evitar que corten el vínculo con los docentes durante el confinamiento, los números de la educación a distancia se dispararon.

Se pasó de 90.000 a “más de 730.000 usuarios activos en un universo de 800.000 estudiantes posibles”, con “un salto de hasta 2.400% de crecimiento en uso de actividades y tareas en plataformas online”, grafica Folgar. Además 9.000 docentes se formarse en diferentes cursos en línea.

Esto supuso desafíos humanos y técnicos –se debió cuadruplicar la capacidad de los servidores– y “evidenció cuestiones como que la posibilidad de conectarse era mucho más que simplemente tener una conexión disponible cerca y un dispositivo” para acceder a ella.

Uruguay es el único país de América Latina que retomó las clases presenciales en todos los niveles educativos, aunque el retorno es voluntario.

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Los casos de familias que no tienen recursos para pagar la conexión a Internet intentaron contemplarse con planes gratuitos o subsidiados, o bien mediante programas educativos en el canal de televisión público.

El cierre masivo de las escuelas no solo cambió la percepción sobre el rol de la tecnología en el aprendizaje, sino también la visión sobre la importancia del cara a cara. Los docentes reconocen que la función de la escuela como ámbito fundamental de socialización y de espacio de crecimiento es irremplazable.

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