La campaña, en la que participa la Unidad de Protección del Medio Ambiente (UPMA) de la Policía Nacional, contempla operativos simultáneos en carreteras, plazas, mercados, ferias y sitios identificados como puntos de extracción, así como acciones de sensibilización en instituciones educativas y espacios comunitarios.
El musgo, bromelias y líquenes, según explicó el Ministerio, cumplen un rol crucial en los ecosistemas como la regulación del recurso hídrico, extracción del agua de neblina, protección de los suelos de la erosión y refugio para múltiples especies de fauna.
"Su extracción masiva afecta directamente la salud de los bosques y el equilibrio ecológico", explicó.
Durante la temporada de diciembre, equipos integrados por funcionarios del Ministerio y agentes de la UPMA ejecutarán controles y procesos de retención de flora silvestre extraída ilegalmente.
Entre 2021 y 2024, se retuvieron un total de 1.055,44 kilogramos de flora silvestre destinada a comercialización ilegal, entre los que se incluía la bromelia y musgos nativos.
La normativa ecuatoriana contempla sanciones estrictas para estas actividades. El Código Integral Penal establece penas de uno a tres años de prisión, mientras que el Código Orgánico del Ambiente fija multas entre 2.300 y 92.000 dólares.
