"Italia ha decidido no retirar su apoyo al bloqueo de los activos rusos, para que no quede ninguna duda sobre el apoyo constante del gobierno a Ucrania y considera sacrosanto que Rusia pague por la reconstrucción de la nación que atacó, pero esto debe hacerse con una base legal sólida", dijo la mandataria italiana en una comparecencia en la Cámara de los Diputados previa al Consejo de mañana en Bruselas.
"Esta será la tarea del Consejo Europeo de mañana, llamado a garantizar la continuidad del apoyo financiero a Ucrania durante los próximos dos años, identificando la solución más sostenible para los Estados miembros, tanto a corto como a largo plazo. Italia, obviamente, considera inamovible el principio de que Rusia debe ser el principal contribuyente a la reconstrucción de la nación que atacó, pero este resultado debe lograrse con una base jurídica sólida", agregó
Destacó que Italia también quiere "aclarar los posibles riesgos asociados al uso propuesto de la liquidez generada por la inmovilización de activos".
Meloni agregó que Europa tiene "el deber de buscar la solución más eficaz para preservar el equilibrio entre la asistencia concreta a Ucrania, por un lado, y el respeto a los principios de legalidad, sostenibilidad y estabilidad financiera y monetaria, por otro".
Sobre las negociaciones para llegar a una tregua, aseguró que "son complejas" y que "el problema es que Moscú no está dispuesto a negociar" y señaló que las "demandas irrazonables" como la cesión del Dombás son "el obstáculo más difícil" de superar.
"Este es claramente el obstáculo más difícil de superar en las negociaciones actuales, y creo que todos debemos reconocer la buena fe del presidente ucraniano, quien llegó incluso a proponer un referéndum para resolver esta disputa, propuesta que, sin embargo, fue rechazada por Rusia. En cualquier caso, en la cuestión de los territorios, toda decisión debe tomarse entre las partes, y nadie puede imponer su voluntad desde fuera", añadió.
