El organismo detalló en su página web que los vehículos afectados fueron producidos entre el 16 de marzo de 2018 y el 16 de enero de 2023.
En determinadas condiciones, un problema de software puede provocar apagados de corta duración del cuadro de instrumentos y de la pantalla central de control, lo que impediría mostrar datos esenciales para la conducción, como información sobre el estado del vehículo, avisos de avería o funciones de desempeño, lo que supone un "riesgo potencial para la seguridad", según la Administración.
La institución explicó que la compañía solucionará el problema mediante una actualización gratuita del software a través de programación inalámbrica (OTA).
Para los vehículos que no puedan recibir la actualización de forma remota, el fabricante se pondrá en contacto con los propietarios para realizar la intervención a través de sus centros de servicio.
NIO, con sede en la ciudad oriental de Shanghái, es uno de los principales fabricantes chinos de vehículos eléctricos y compite en el segmento medio y alto del mercado local. La firma ha expandido ya su presencia a algunos países europeos como Alemania, Suecia o Países Bajos.
