El jefe de Gobierno de Catar visita el país suramericano poco más de un mes después de que Estados Unidos capturara al mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores, durante una serie de ataques en territorio venezolano, tras lo cual Doha se ofreció a mediar y a participar en esfuerzos internacionales para lograr una "solución pacífica inmediata".
El funcionario fue recibido con honores en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, que sirve a Caracas, donde también se encontraban la viceministra venezolana para Asia, Medio Oriente y Oceanía, Tatiana Pugh, y representantes de la misión diplomática de Catar.
Según el Gobierno venezolano, el funcionario catarí tiene previsto reunirse con autoridades venezolanas, entre ellas la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
En redes sociales, el canciller dijo haber tenido "el honor de dar una cálida bienvenida" al primer ministro, quien, según Gil, visita al país "con el propósito de fortalecer las relaciones bilaterales", establecidas en 1973.
El Ministerio de Comunicación indicó en una nota de prensa que esta visita tiene el objetivo de "consolidar la cooperación bilateral en áreas estratégicas que abarcan desde la agricultura hasta las inversiones internacionales".
El 6 de enero pasado, tres días después de la captura de Maduro, Doha reiteró su "plena disposición" a "contribuir en cualquier esfuerzo internacional encaminado a lograr una solución pacífica inmediata" en Venezuela, país en el que Catar ya ha mediado para intercambios de presos con Estados Unidos.
También pidió "resolver las disputas a través del diálogo".
Posteriormente, el Gobierno venezolano agradeció a Catar por su disposición a contribuir en la construcción de una agenda de trabajo y de diálogo entre Washington y Caracas, que ya han retomado sus vínculos diplomáticos, rotos en 2019.
