Leqaa Kordia, de 33 años, salió de la instalación Prairieland Detention Center en Alvarado, Texas, aproximadamente un mes después de que denunciara haber sido atada a una cama de hospital tras sufrir una convulsión.
Kordia describió las condiciones en el centro como "insalubres e inhumanas", y denunció falta de higiene y atención médica inadecuada, agrega el Times.
El viernes pasado, la mujer compareció ante un juez de inmigración, quien ordenó su liberación bajo una fianza de 100.000 dólares.
Aunque el juez ya dictó su libertad anteriormente, abogados del gobierno federal apelaron esas decisiones previas, lo que obligó a Kordia a permanecer detenida.
Agentes de inmigración arrestaron el año pasado a la estudiante tras la detención de Mahmoud Khalil, uno de los líderes de esas manifestaciones, por permanecer en EE.UU. de forma irregular luego de que su visado fuera cancelado el 26 de enero de 2022, de acuerdo con un comunicado del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Organizaciones de derechos humanos han denunciado durante años la mala situación en algunos centros de detención federal, señalando problemas relacionados con la higiene, el acceso a atención médica y el trato a los capturados.
