"Debido a la guerra, quiero estar aquí. Siento que tengo que estar aquí. Así que hemos solicitado posponerlo un mes más o menos, y espero con interés estar con ellos. Tenemos una muy buena relación", explicó el presidente a la prensa.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, había avanzado este mismo lunes que existía la posibilidad de que se retrasara el viaje de Trump a Pekín, previsto entre el 31 de marzo y el 3 de abril, porque el mandatario está centrado en la ofensiva en Irán.
Trump sugirió el fin de semana en una entrevista con el Financial Times que podría retrasar la visita al gigante asiático hasta conocer la postura de Pekín sobre si está dispuesto a ayudar a garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz, vía clave para el tránsito del petróleo que ha sido bloqueada por Irán en represalia por los ataques estadounidenses.
Sin embargo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien se reunió este lunes con representantes chinos en París para proseguir con las negociaciones comerciales entre las dos superpotencias, descartó ante la prensa que un eventual retraso en el viaje se debiera a discrepancias sobre la situación en Ormuz.
"Un aplazamiento no sería consecuencia de que una petición del presidente no ha sido atendida", aseguró Bessent.
China pidió este lunes evitar una escalada en torno al estrecho de Ormuz y detener las acciones militares en la zona, sin aclarar si participará en la coalición internacional para escoltar buques que ha propuesto Trump.
El Ministerio chino de Exteriores aseguró además que Pekín y Washington "mantienen comunicación" respecto al "posible" viaje del mandatario estadounidense, aunque el Gobierno chino nunca ha confirmado la visita.
De concretarse, sería la segunda visita de Trump al gigante asiático, después de la que realizó en 2017, durante su primer mandato. Ambos líderes se vieron por última vez en octubre del año pasado en Corea del Sur.
Los preparativos del viaje coinciden en un contexto de incertidumbre comercial después de que el Tribunal Supremo estadounidense limitara recientemente parte del marco jurídico utilizado por la Administración de Trump para imponer aranceles generalizados a China.
