Ucrania ofrece su tecnología y experiencia para ayudar a desbloquear el estrecho de Ormuz

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Leópolis (Ucrania), 1 abr (EFE).- Ucrania ha ofrecido su experiencia en el uso de drones marítimos para ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo por parte de Irán continúa impidiendo un 20 % del total del suministro global de petróleo.

“El bloqueo de la navegación en el estrecho de Ormuz es de hecho el mismo reto que afrontamos en Ucrania en 2022, cuando Rusia intentó bloquear nuestros puertos y el acceso al mar (Negro)”, dijo el miércoles Zelenski, que señaló que ningún país debe hacer frente solo a “ataques terroristas”.

Después de su gira por el Golfo Pérsico, donde más de doscientos operadores ucranianos de drones están ayudando a repeler los drones iraníes, el presidente ucraniano dijo el lunes que el envío de drones marítimos a los países de la región es una posibilidad prevista en los acuerdos de cooperación en defensa que firmó con Arabia Saudí, Emiratos y Catar.

Zelenski declaró que Ucrania está dispuesta a ayudar a reabrir la vía de navegación estratégica bloqueada por Irán.

La situación militar en el estrecho de Ormuz es algo distinta a la del mar Negro, explicó a EFE el experto ucraniano Oleksandr Kovalenko.

Sin embargo, la experiencia ucraniana puede ser útil si EE.UU. y los países de la región optan por la vía militar para desbloquear el estrecho, agregó el analista del Grupo de Resistencia Informativa desde el puerto del mar Negro de Odesa.

En el mar Negro, Ucrania ha conseguido destruir o dañar más de un tercio de la flota convencional rusa con tecnologías como los drones navales Magura o Sea Baby, pequeños botes no tripulados capaces de cargar cientos de kilos de explosivos y cubrir centenares de kilómetros.

“La flota rusa tuvo que abandonar la Isla de las Serpientes y después Sebastopol”, dijo Kovalenko, que recordó que los buques rusos apenas salen de su nueva base en el puerto de Novorosíisk, más alejado de las aguas bajo control ucraniano, por miedo a ser alcanzados por los drones.

En Oriente Medio, la flota convencional iraní ha sufrido graves pérdidas por los ataques de EE.UU. e Israel.

Aun así, Irán puede usar las capacidades que conserva para una guerra asimétrica. Su principal peligro radica en el lanzamiento de misiles antibuque contra barcos comerciales desde la larga costa iraní, desde donde también pueden lanzarse drones marítimos o pequeños botes.

Una veintena de barcos ya han sido atacados de esta forma en la región.

Ucrania puede ayudar a repeler drones kamikaze aéreos, pero no tiene capacidad para derribar misiles, advirtió Kovalenko.

“Con todo, aún podemos suministrar soluciones tecnológicas como aparatos no tripulados y hacer propuestas para mejorar la seguridad de la región en general, al menos a un nivel táctico”, subrayó el experto de Odesa.

Además de ayudar a destruir lo que queda de flota iraní, los drones marítimos ucranianos podrían patrullar la costa e impedir operaciones contra barcos comerciales o buques de guerra por parte de la República Islámica con grupos de sabotaje o con sus numerosos botes no tripulados.

Irán fue pionero en el uso de drones marítimos, pero Ucrania ha conseguido llevar este tipo de tecnología “a un nuevo nivel”, según Kovalenko. Los drones ucranianos son capaces de cargar lanzaderas de misiles y pequeñas defensas aéreas. Ametralladoras de gran calibre han ya sido probadas con éxito sobre drones navales en el mar Negro.

Según fuentes de Kiev, Ucrania cuenta con un excedente de drones marítimos, lo que le permite exportarlos.

Está por ver si la oferta de asistencia de Ucrania a la región es aprovechada. EE.UU. tiene un papel central en cualquier posible operación para reabrir Ormuz, y el presidente Donald Trump ya ha rechazado públicamente que la ayuda de Kiev pueda ser útil para repeler ataques con drones iraníes a sus bases en la zona.

Además de atraerle a Kiev el apoyo de los países de la región, su participación en el desbloqueo del estrecho podría contribuir a bajar los precios del petróleo y limitar de esta forma los ingresos petroleros que permiten a Rusia seguir financiando la invasión.