La tardanza del candidato Jorge Nieto marca el último día del debate presidencial en Perú

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Lima, 1 abr (EFE).- La última jornada del debate presidencial de Perú quedó marcada por la ausencia en la primera parte de la sesión de Jorge Nieto, del candidato del centrista Partido del Buen Gobierno, que llegó tarde debido al fuerte tráfico de Lima en el día de salida de millones de peruanos que iniciaban cuatro días de descanso por la Semana Santa.

Nieto, que ocupa el quinto lugar de las encuestas con un 5 % de intención de voto y pelea junto a otros postulantes por alcanzar a la cabeza de los sondeos que tienen la derechista Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y el ultraderechista Rafael López Aliaga (Renovación Popular), llegó a la sede del debate casi media hora tarde sobre la hora de inicio de la sesión.

El exministro, que vive en un distrito de playa a unos 40 kilómetros del centro de Lima, llegó en una moto de la Policía Nacional que lo rescató del tráfico para llevarlo hasta el debate, pero llegó cuando ya había pasado su primer turno de intervención.

El candidato culpó de su retraso a la ampliación de los carriles de la Carretera Panamericana Sur para los vehículos que estaban saliendo de la ciudad y a un grupo de seguidores de Renovación Popular que estaban haciendo campaña por su candidato en un peaje, a los que acusó de bloquear la carretera.

"Pido disculpas, sea como haya sido", dijo Nieto en su primera intervención en el debate, centrado en educación y empleo.

Esto no fue pasado por alto por el militar en retiro Wolfgang Grozo, del derechista Integridad Democrática, quien aseveró que "Nieto vino tarde porque estaba en la playa mientras emprendedores tienen que romperse el lomo para levantarse temprano y llegar a su trabajo".

Nieto rebatió en cuanto pudo: "Para ser un hombre de inteligencia está mal informado: no vengo de la playa, vivo ahí todo el año. Ahora entiendo porque le llaman 'mentigrozo'".

En educación, la mayoría de candidatos prometió dar más becas, a la vez que algunos cargaron contra la calidad universitaria, al aprovechar que en este debate coincidían los empresarios César Acuña y José Luna, de los derechistas Alianza Para el Progreso (APP) y Podemos Perú, respectivamente, que regentan cuestionadas universidades.

"Estas becas y alumnos no pueden ir a universidades que dan títulos chatarra o a universidades que son lavanderías del crimen organizado", señaló el empresario Rafael Belaúnde, candidato del partido de centroderecha Libertad Popular.

Por su parte, Rosario Fernández, de Un Camino Diferente, aseguró que Luna fue desacreditado por la Superintendencia de Educación Universitaria (Sunedu) y le pidió que responda por los alumnos que "se quedaron en la calle".

Luna defendió a su universidad Telesup y acusó a "las mafias" de haber licenciado universidades sin construir. "Yo no me someto ni pago coimas (sobornos)", apostilló.

A Grozo le tocó un cara a cara contra Acuña, con el que trató de hacer énfasis en la diferencia de estatura entre ambos.

"Hay partidos chatos... de integridad que han hecho de la educación un sucio negocio. Promete 'plata como cancha' (dinero a montones, el lema de Acuña), pero donde gobiernan solo dejan inseguridad y pobreza", dijo Grozo en referencia a la etapa de Acuña como gobernador de la región La Libertad, cargo del que dimitió para volver a ser candidato, en medio de una ola criminal.

En el debate presidencial, que tomó un total de seis días en sesiones de dos horas y media cada una, participaron 34 de los 35 candidatos presidenciales en grupos de entre once y doce postulantes, a excepción de Vladimir Cerrón, del marxista partido Perú Libre, que se encuentra prófugo.