Wadagni jura como quinto presidente de Benín y promete cooperación regional antiterrorista

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Nairobi, 24 may (EFE).- El hasta hace poco ministro de Economía y Finanzas de Benín, Romuald Wadagni, fue investido este domingo como quinto presidente de Benín desde el establecimiento de la democracia en 1991, en una ceremonia en la que prometió cooperar con otros países de África occidental para combatir el terrorismo en la región.

Wadagni juró el cargo ante el presidente del Tribunal Constitucional, Cossi Dorothé Sossa, en un acto solemne en el Palacio de Congresos de Cotonú, capital económica del país, tras ganar las elecciones del pasado 12 de abril con el 94,27 % de los votos.

En su discurso de investidura, prometió servir a Benín con "integridad, valentía y una dedicación inquebrantable", así como con la convicción de que "el poder nunca es un privilegio personal".

El nuevo gobernante es el delfín del ya expresidente Patrice Talon, de 68 años, que dirigía el país desde 2016 y no pudo postularse a los comicios al completar su segundo y último mandato legal.

En la ceremonia de investidura en la explanada del Palacio de Congresos, renovado para la ocasión y donde se instalaron carpas blancas y pantallas gigantes para acoger a unos 6.000 invitados, Wadagni rindió homenaje a Talon y le atribuyó el "renacimiento" del país tras tomar "decisiones difíciles".

También prometió "asegurar que la renovada fortaleza de nuestra nación se refleje con mayor profundidad en la vida cotidiana de cada familia beninesa".

"Nuestra economía ha progresado, eso es un hecho. Pero todos sabemos que el crecimiento nacional solo tiene sentido cuando se hace visible en la vida cotidiana de la gente", subrayó.

En política internacional, Wadagni indicó su voluntad de "profundizar la cooperación regional" y seguir trabajando por "la estabilidad, el diálogo y el respeto hacia nuestros hermanos países africanos, y ante todo hacia nuestros vecinos de la subregión".

"Creo firmemente que, en una subregión que enfrenta la amenaza del terrorismo, nos vemos obligados a trabajar juntos. Por lo tanto, deseo reiterar la disposición de Benín a actuar en conjunto con ellos para superar este flagelo", enfatizó.

"Quiero expresar mi convicción de que, junto con ellos, podemos construir una África fuerte mediante la toma de decisiones estratégicas propias", aseveró.

El nuevo jefe de Estado deberá hacer frente al recrudecimiento de los ataques yihadistas en el norte del país, una zona expuesta a los grupos terroristas que operan en la región del Sahel central (Burkina Faso, Mali y Níger).

También apuntó que Benín se mantendrá "fiel a sus compromisos y dedicado a las alianzas basadas en el respeto mutuo, la confianza y los intereses compartidos", y permanecerá "abierto al mundo sin perder jamás de vista su propia identidad".

Wadagni asume las riendas del país tras meses de tensión política por el intento de golpe de Estado protagonizado por militares amotinados el pasado 7 de diciembre, sofocado horas después por las Fuerzas Armadas beninesas, con apoyo de la vecina Nigeria.

Benín ha sido considerado tradicionalmente un bastión democrático en África occidental, pero los detractores de Talon y organizaciones de la sociedad civil han denunciado un retroceso democrático tras su llegada al poder en 2016, a pesar de sus logros económicos.