“Irán nunca permitirá que el fin de la guerra sea determinado en función de las condiciones del agresor”, afirmó el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, en una rueda de prensa.
“Irán no ha iniciado ninguna guerra y solo ha defendido su soberanía y su integridad territorial; por lo tanto, el agresor debe rendir cuentas por sus actos”, añadió el diplomático.
Bagaei además volvió a advertir que los países que colaboren en la nueva campaña de presión económica de Estados Unidos contra Irán sufrirán consecuencias.
“El bloqueo naval de Irán se considera un acto de agresión, y se ha advertido de que cualquier colaboración con la actuación ilegal de EE.UU. tendrá graves consecuencias", reiteró.
“Irán nunca se quedará de brazos cruzados ante este tipo de acciones”, aseguró.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado "la operación económica más devastadora jamás emprendida contra cualquier país”, en lo que denominó “un DÍA D económico” contra Irán para poner fin a una guerra que se acerca a los seis meses y reabrir Ormuz.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, detallará hoy las nuevas medidas económicas de Washington contra Irán, después de anunciar que Estados Unidos busca impulsar "la mayor campaña coordinada de aislamiento económico en la historia del mundo".
Bessent ha advertido de consecuencias económicas para los países que proporcionen "cualquier tipo de ayuda vital a Irán" y ha señalado que Washington pretende sancionar, entre otras operaciones, las transferencias de dinero y las compras de petróleo iraní.
Irán ha advertido que considerará como “enemigo” a los países que se unan a la "guerra económica" de Estados Unidos contra la República Islámica.
