Más de 150.000 sismos han sacudido en 10 años la zona del devastador terremoto de Amatrice

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Roma, 24 ago (EFE).- Diez años después del terremoto que el 24 de agosto de 2016 causó 299 muertos en Amatrice, en el centro de Italia, la zona afectada ha registrado desde entonces más de 150.000 sismos, según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV), que alerta de que el país seguirá teniendo "terremotos importantes".

El organismo recuerda este lunes en un comunicado el décimo aniversario de una de las secuencias sísmicas más complejas, extensas y destructivas de la historia reciente de los Apeninos centrales.

La secuencia comenzó durante la madrugada del 24 de agosto de 2016, cuando un terremoto de magnitud 6,0 sacudió el centro del país y devastó especialmente localidades como Amatrice, Accumoli y Arquata del Tronto.

El seísmo causó 299 víctimas mortales, 365 heridos y obligó a desplazar a más de 40.000 personas, una de las mayores tragedias recientes del país.

El temblor inicial fue seguido por cientos de réplicas y dio paso a una larga secuencia sísmica que se prolongó durante meses con cientos de eventos diarios.

Una década después, el INGV destaca la mejora que se ha producido en el conocimiento sobre la peligrosidad sísmica del territorio italiano y el desarrollo redes de monitorización, que actualmente permiten mantener un sistema de vigilancia activo las 24 horas.

Aun así, el presidente del INGV, Fabio Florindo, advierte de que una mayor capacidad para observar y comprender los terremotos no significa estar a salvo de sus consecuencias.

"No podemos saber cuándo y dónde ocurrirá el próximo terremoto fuerte. Sin embargo, sabemos que Italia seguirá teniendo terremotos importantes", aseguró.

Por ello, considera fundamental aprovechar el tiempo disponible para reducir la vulnerabilidad de edificios e infraestructuras y aumentar la concienciación de la población.

Italia cerró 2025 sin registrar terremotos de magnitud 5,0 o superior, pese a contabilizar 15.759 eventos sísmicos a lo largo del año, unos 43 diarios.

"El conocimiento científico y la monitorización han dado grandes pasos adelante. La responsabilidad que tenemos hoy es conseguir que este conocimiento contribuya cada vez más a las decisiones de prevención", añadió Florindo.

Diez años después de la tragedia, las zonas afectadas continúan inmersas en un largo proceso de reconstrucción, que se ha visto ralentizado en numerosas ocasiones y cuyos efectos siguen siendo visibles en muchas de las poblaciones afectadas.